El gobierno firmó ayer un importante acuerdo bilateral con México, que podría posibilitar que este país se convierta en el cuarto socio comercial de la Argentina, luego de Brasil, Estados Unidos y Chile.
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Con este Acuerdo de Complementación Económica Número 6 (ACE N° 6), los productores locales de automóviles, legumbres, peras, aceites, petroquímicos y línea blanca eléctrica y no eléctrica tendrán aranceles preferenciales para ingresar en el mercado mexicano por primera vez en 60 años. Lógicamente, la apertura de los mercados también se dará en el mercado local para los productos de ese país miembro del NAFTA.
Tal como adelantó ayer Ambito Financiero, la base del acuerdo es un nuevo régimen automotor entre los dos países, que posibilitará un intercambio bilateral de 19.000 unidades con un arancel de 8% contra 35% que rige para el resto de los estados que no son integrantes del Mercosur.
Unas 18.000 unidades corresponderán a terminales instaladas en el país (fundamentalmente están interesadas Volkswagen, Ford y General Motors) y 1.000 más para las no instaladas (Toyota y Peugeot).
Con este pacto con México, la Argentina termina además de definir la totalidad de su política automotriz luego de cerrar el acuerdo sectorial con Brasil en diciembre del año pasado. Se espera que las automotrices puedan aumentar 6 por ciento de su producción anual con las nuevas ventas de unidades que se esperan colocar ya en 2001 en este nuevo mercado, que hasta ahora era prácticamente virgen para las terminales locales.
El acuerdo automotor firmado con México completa un similar firmado entre ese país y Brasil a comienzos de 2000, por el cual entre los dos países se autoriza un intercambio de 40.000 unidades con el mismo arancel de 8%. Ahora se espera que los presidentes de la Argentina, Fernando de la Rúa; Brasil, Fernando Henrique Cardoso; y de México, Vicente Fox, rubriquen este nuevo régimen en la próxima cumbre presidencial de Québeq, en abril de este año.
«El acuerdo es una noticia muy positiva porque abre un nuevo mercado para exportar, y se logró gracias a la buena negociación que realizó el secretario de Industria, Javier Tizado», explicó Ronnie Frost, de Volkswagen.
Más allá de la situación del sector automotor, al país se le abre el mercado mexicano para otros productos, especialmente legumbres, aceites y peras, en el mercado mexicano a prácticamente arancel cero (para exportar, sólo existirían los costos de flete); ya que se trata de tres sectores donde existen importantes restricciones para comercializar dentro del NAFTA. Como se cree que en los tres casos la Argentina tiene precios competitivos internacionalmente, los productores mexicanos los podrían utilizar para sumarle valor agregado y luego exportarlos hacia Estados Unidos; un mercado cerrado para los tres rubros.
Las mayores esperanzas están en la exportación de peras, ya que se consiguió la apertura total del mercado mexicano (en este caso no habrá cupos, licencias ni aranceles).
Esta producción tenía hasta hoy serias dificultades productivas, fundamentalmente dentro del Alto Valle en Río Negro y Neuquén.
Por la Argentina negoció el ACE, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Horacio Chighizola, mientras que por México actuó Eduardo Soliz, subsecretario de Economía, una figura con cierta historia diplomática comercial. Este funcionario de carrera fue en su momento el que negoció con Estados Unidos y Canadá los alcances del NAFTA y la formación del ALCA.
Además fue el principal negociador del acuerdo automotor entre México y Brasil. Ahora Soliz se dedicaría a la política dentro del PRI mexicano.