• La euforia por el éxito del megacanje comenzó a diluirse ayer y con ella el alza que registraron los títulos públicos en los últimos días. Los bonos mostraron un comportamiento dispar y como resultado de esto el riesgo-país -que en la medición del JP Morgan incluyó por primera vez los nuevos títulos- tuvo una baja marginal de 0,22 de punto básico, hasta los 911. En tanto, la cautela continuó dominando las decisiones en el recinto porteño, donde los operadores aguardan por las próximas medidas tendientes reactivar la economía, sin lo cual estiman que los beneficios del canje serán efímeros. Bajo este marco, ayer, tras el cierre de los mercados la calificadora Standard & Poor's reafirmó los ratings de deuda de la Argentina, pero la removió de la alerta de crédito en la que había puesto al país el 19 de marzo último.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• Entre los bonos se destacó la buena performance del nuevo Global con vencimiento en el 2031 que avanzó más de 3%, seguido por el 2027 que ganó 1,3%. Entre los Brady, el Par se contrajo 1,4% y el FRB retrocedió 0,8%. Por el lado de los BOCON sobresalió la baja de 1,6% del PRO6, a la vez que los BONTE tuvieron descensos de entre 0,1% y 0,5%. • En la Bolsa de Comercio las principales acciones retrocedieron 0,83%, llevando al índice Merval hasta las 439 unidades. El volumen negociado totalizó los escasos $ 19,2 millones y en las pizarras se contabilizaron 23 alzas, 53 bajas y 10 papeles sin cambios. Entre los perdedores se destacaron Siderar (-5,36%), Acíndar (-3,85%) y Ledesma (-3,57%). El Merval Argentina, por su parte, descendió 0,77 por ciento.
• Las cómodas posiciones de caja de los bancos y el aceptable nivel de liquidez en el circuito mayorista de dinero favorecieron ayer otro retroceso de las tasas. Entre las entidades de primera línea que salieron a demandar fondos se pactó una tasa de 5% (anterior 5,75%), en tanto que los bancos de menor patrimonio debieron aceptar el 5,25%. El call en dólares, siempre a un día de plazo, cerró a 4,25% anual. • De la mano del retroceso en las tasas activas, también los bancos comenzaron a corregir hacia abajo los rendimientos ofrecidos a los ahorristas. Por depósitos en pesos se acordó una tasa promedio mensual de 0,84%, equivalente a 10,21% en términos anuales. Quienes optaron por destinar sus recursos a certificados en dólares lograron 8,03% y en las cajas de ahorro la tasa alcanzó 2,59 por ciento.
• A través del mecanismo de los pases activos, el Banco Central inyectó al sistema financiero un total de 466,6 millones de pesos en operaciones avaladas con títulos públicos. Los préstamos se realizaron a una tasa corregida de 9,5 por ciento a 9,25 por ciento anual. • En Wall Street los mercados finalizaron en terreno negativo, arrastrados por una serie de advertencias. El gigante financiero JP Morgan Chase & Co. y el fabricante de computadoras Hewllet Packard -dos firmas emblemáticas del mercado estadounidense- anunciaron que prevén un deterioro en sus resultados como consecuencia de la desaceleración de la economía y el descenso en la demanda de bienes de consumo. Así, el tradicional promedio industrial Dow Jones cedió 0,94 por ciento y el panel tecnológico NASDAQ cayó 0,71 por ciento, tras cuatro sesiones en alza.
• En San Pablo, el índice Bovespa cortó una racha de seis ruedas consecutivas en ascenso y afectado por una previsible toma de ganancias bajó 0,42 por ciento. Entre las divisas el dólar cerró a 2,38 reales.
Dejá tu comentario