Se garantiza Kirchner $ 700 millones con el capital de futuros jubilados

Economía

Anunció ayer el gobierno la primera reforma profunda del sistema jubilatorio de capitalización desde que éste fue creado hace doce años. El mismo día en que se aprobó esa reforma, en 1994, comenzaron a surgir proyectos de todo el frente político para dar marcha atrás. Todos los gobiernos han buscado echar mano a los u$s 29.000 millones de aportes de más de 11 millones de afiliados acumulados hasta hoy por las AFJP. No ajeno al proceso electoral, Néstor Kirchner decidió lanzar ahora esta contrarreforma que permitirá durante 180 días a los afiliados a las AFJP volver al régimen estatal. De acuerdo con el proyecto de ley que se enviará al Congreso, los trabajadores indecisos, si no eligen entre la jubilación estatal y la privada, pasarán automáticamente a la primera, con lo que aportarían al Estado $ 700 millones anuales. Hay otra serie de cambios para el sistema privado, como que la comisión de las AFJP no podrá superar 1% del salario y que los afiliados ya no pagarán el costo del seguro de vida e invalidez. Se especula con que los trabajadores de mediana edad y los de bajos salarios serán los más propensos a pasarse al régimen de reparto. Pero algo resulta curioso: se alienta a la gente a volver al viejo sistema, aunque éste recibe cada año más de 10 mil demandas judiciales de sus beneficiarios.

Con un marcado sesgo preelectoral, el gobierno sorprendió ayer al anunciar que enviará un proyecto de ley al Congreso para permitir que los afiliados a la jubilación privada (AFJP) puedan volver al régimen estatal de reparto.

Así lo informaron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el titular de la ANSeS, Sergio Massa, quienes explicaron las ideas principales de la iniciativa. Se establecerá la libre opción entre los regímenes jubilatorios de capitalización y de reparto por un período inicial de 180 días, con reaperturas posteriores cada 5 años, y se reducirán las comisiones, como cuestiones centrales.

Si bien aún no hay un borrador del proyecto -lo están redactando en la Secretaría Legal y Técnica de Presidencia-, sino un conjunto de ideas basadas en antiguas iniciativas legislativas -algunas datan de los 90-, se percibe un trasfondo ideológico con fines electorales y otro de índole fiscal. Por un lado, el proyecto apunta a apaciguar reclamos históricos de parte de partidos de la oposición como la UCR, del sector sindical y de varios referentes del propio gobierno. Pero, por otro lado, la reforma tendrá un impacto positivo en la recaudación tributaria al traspasar automáticamente los aportes de los trabajadores indecisos, aquellos que no ejercieron la opción previsional, que se estima significará un ingreso adicional de $ 700 millones anuales como mínimo.

  • Comisiones

    Existen algunas indefiniciones, como, por ejemplo, si las AFJP podrán cobrar comisiones por la administración de los ahorros que dejan los afiliados que vuelven al reparto. Las AFJP piden cobrar un porcentaje sobre la rentabilidad del fondo administrado.

    Desde el gobierno advierten que las AFJP ya cobraron toda la comisión sobre el flujo de aportes y, por ende, no tienen por qué exigir más comisiones. Será seguramente parte de la negociación entre las AFJP y el gobierno en el debate del borrador final. Estos son los principales puntos del proyecto previsional.   

  • Habrá libre opción para elegir entre la jubilación estatal y la privada. En la actualidad, todo nuevo trabajador tiene 90 días desde que ingresa al mercado laboral para ejercer la opción entre afiliarse a una AFJP o adherirse al sistema estatal.

  • Aquellos trabajadores indecisos, o sea que no decidieron entre un sistema u otro, hoy son distribuidos por sorteo entre las 11 AFJP existentes según el nivel de comisión que cobren.   

  • Se establecerá un período de 180 días para que los actuales 11.307.715 afiliados a las AFJP evalúen volver o no al régimen de reparto estatal. No habrá límite de edad. Cabe señalar que sólo aportan regularmente 4.563.768 del total de afiliados.

  • Luego se permitirá la misma opción cada cinco años. Pero los hombres podrán traspasarse de régimen hasta los 55 años de edad y las mujeres hasta los 50 años. Es decir, los traspasos se permitirán hasta 10 años antes de la edad de retiro. . Con relación a los trabajadores indecisos, éstos pasarán directamente al régimen estatal y, por ende, sus aportes. En 2006 hubo más de 900.000 indecisos que reportaron aproximadamente $ 600 millones.

  • Para las AFJP, éste es un tema clave porque el 80% de los nuevos afiliados proviene precisamente de los indecisos, 10% son afiliados genuinos y 10% vienen del régimen estatal. Por eso no extraña que las AFJP insistan con que se vuelva rápidamente al nivel de aporte personal de 11% del salario (hasta el 1 de enero de 2008 sigue siendo de 7%).   

  • Se establece un tope máximo de comisión por administración de 1% del salario para las AFJP. En la actualidad, la comisión promedio del sistema por administración, es decir neta del costo del seguro, es 1,121%. La más barata es Nación, con 1%, y la más cara es Unidos, con 1,60%.

  • Los afiliados a las AFJP ya no pagarán el costo del seguro de vida e invalidez que contratan las administradoras. Dicho costo es en el presente de 1,413% del salario para el promedio del sistema. De modo que la comisión total que cobran las AFJP asciende a 2,5336% promedio.   

  • Se mutualizará el seguro entre todas las AFJP. Se piensa en que cada administradora pagará las pensiones con la rentabilidad del fondo que administra de los afiliados. Luego las AFJP compensarán entre ellas el costo total del sistema como si fuera un régimen de reparto solidario.

  • Aquellos afiliados que se pasen a reparto dejarán sus ahorros capitalizados en la AFJP. Al jubilarse tendrán jubilaciones mixtas donde se computarán los años y los ahorros previsionales de cada régimen.

  • Según explicó Massa a este diario, los traspasados a reparto cobrarán la PBU ( jubilación básica) y la PC (prestación compensatoria por los años aportados al sistema estatal hasta 1994). En el sistema actual, quien está en reparto cobrará además de la PBU y la PC, la prestación adicional previsional (PAP). La diferencia no es menor porque la PC calcula el haberen función de 1,5% por cada año mientrasla PAP lo hace en 0,85%.

    La libre opción entre los sistemas de AFJP y reparto, así como la baja de comisiones, eran «una prioridad» para el gobierno y tienden a «corregir aspectos cuestionados», afirmó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. «Esto viene a corregir uno de los aspectos más cuestionados que eran los costos del sistema, que se ven reflejados en las comisiones que debían ser cubiertas por los aportes de los trabajadores», dijo. «Para nosotros esto era una prioridad en la que estuvimos trabajando durante mucho tiempo y que nos preocupaba poder concretar rápidamente; era uno de los objetivos que nos habíamos fijado en 2003 con la plataforma electoral», agregó.
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