22 de enero 2002 - 00:00

Se indexarán todos los préstamos, aun los convertidos en pesos 1 a 1

Se indexarán todos los préstamos, aun los convertidos en pesos 1 a 1
El gobierno mantendrá su decisión de pesificar las deudas de menos de 100.000 dólares respetando el 1 a 1, pero le aplicará un ajuste mensual que implicará un inevitable encarecimiento de estos préstamos. Esto se hará, tal como adelantó ayer este diario, con el nuevo «Indicador Financiero» que se aplicará a los depósitos en dólares que se pesificarán en los próximos días. Así los préstamos hipotecarios para vivienda única de menos de 100.000, para refacción o ampliación de menos de 30.000, prendarios de menos de 15.000, personales de menos de 10.000 y para PyMEs de menos de 100.000, siempre en dólares y que se pesificaron a 1 a 1 contra el peso; deberán ajustarse por el nuevo índice que preparan los técnicos que acompañan a Jorge Remes Lenicov.A este «indicador» se deberá sumar la tasa de interés que aplican las entidades financieras (que ya comenzaron a incrementarse al máximo posible de alza), con lo cual la presión de la cuota del crédito sobre el salario será mayor que la que el público tenía dentro de la convertibilidad; por que el sueldo no integrará la canasta de indexación.

Licuación

La confirmación de los planes del gobierno de Eduardo Duhalde la dio ayer, casi sin querer, el jefe de Gabinete Jorge Capitanich. En dialogo con radio «La Red» el funcionario dijo que se analiza la «posibilidad de actualizar con el nuevo índice.»

Ayer una fuente del Ministerio de Economía aseguró que si no se aplicara la indexación para los créditos pesificados uno a uno, «un crédito hipotecario a largo plazo terminaría licuándose por más que la inflación se mantenga más o menos controlada».

Por ahora los bancos, al cobrar las primeras cuotas pesificadas para este tipo de préstamos, tomaron dos precauciones: pesificaron la deuda efectuando un movimiento contable de dólares a pesos, pero entregando al deudor una carta indicando que el pago era aceptado ad referéndum de «futuras modificaciones del Banco Central». Por otro lado, y en la mayoría de los casos, aumentaron la tasa de interés al máximo posible en los contratos llegando en la mayoría de los casos a aumentar en cuatro o cinco puntos porcentuales la tasa, llegándose a abonar hasta 20% anual en las líneas de crédito habituales.

Capital

Si finalmente el gobierno concreta la decisión de aplicar el nuevo «Indicador Financiero» o «Unidad Indexatoria», a ese incremento de 20% habrá que agregarle el incremento del capital adeudado que surja de la unidad indexatoria.

Si se tiene en cuenta que el principal componente de la «Unidad Indexatoria» será la inflación y que oficialmente se reconoce dentro del equipo de Remes Lenicov que el alza de los precios llegaría este año a 12%, el costo de estos préstamos aumentaría 1% mensualmente sobre el capital endeudado. Por ejemplo, si alguien debe luego de la pesificación 10.000 pesos, tendrá que pagar ese mes unos 100 pesos más, sobre el cual se aplican los intereses que cobre el banco.

Si además esa persona tomó el crédito en dólares con el sistema francés, que ajusta primero intereses y luego de 50% de transcurrido el plazo del préstamo comienza a reducir capital, el impacto del «Indicador» sobre la cuota será mucho mayor. Y puede incluso darse la paradoja de que un mes se amortice de capital menos de lo que aumentó la deuda. Si por ejemplo sobre una deuda de $ 56.000 a 20 años se paga actualmente la cuota número seis de $ 850, de ese monto sólo se amortiza $ 50 (el resto corresponde a pago de intereses y seguro), si de golpe se indexa 1%; el capital resulta que la deuda subió en $ 560 cuando el deudor apenas canceló $ 50. Es decir, creció $ 510 y la deuda total será de $ 56.510. Los $ 510 se repartirán luego en los 20 años de cuota. Pero a su vez, este mecanismo se repetiría mensualmente, con lo cual si bien el cliente reduce su deuda de capital, lo hace en un ritmo mucho menor que el plan de pagos anterior a la aplicación del índice.

Compensación

Algo así sucede en Chile, que con una inflación anual mucho menor (3%), el peso de la indexación recae sobre los salarios que sólo en muy pocos casos se ajustan con el «Indice Indexatorio» o «Unidades de Fomento» como se lo denomina.

El equipo de Remes Lenicov tiene una segunda alternativa para este tipo de créditos. Esta sería mantener inalterada la pesificación ya decidida en los préstamos y que el Estado compense a los bancos con la emisión de un bono dolarizado.

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