Se podrían comprar otra vez autos 0 km con bonos
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Morosidad récord en familias: creció por 16° mes consecutivo en febrero y en préstamos personales rozó el 14%
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Atención: podés perder miles de dólares si llevas este objeto en la valija
Según trascendió, el gobierno destinaría por lo menos $ 90 millones para este sistema que quedaron de remanente de diciembre por operaciones que finalmente no se concretaron porque desistieron los interesados o por fallas operativas. Esto significaría incrementar las ventas en alrededor de 4.500 unidades.
Para los tenedores de bonos o para los que lo compren en el mercado, la propuesta puede ser interesante, porque mediante la adquisición de un auto obtendrían una quita menor que con la venta del título.
Esto significa que, con la venta del BODEN, el ahorrista obtiene 141,5 pesos, mientras que, con la compra de un vehículo, se lo cotizan a 200 pesos por cada u$s 100 originales, lo que implicaría una mejora de 40% en su valor.
Esto podría dar un nuevo impulso a estos títulos que llegaron a pagarse a u$s 48 por cada u$s 100.
De esta manera, este sistema que la industria automotriz viene reclamando para reactivar las ventas atenuará en parte la fuerte crisis del sector.
En febrero se vendieron sólo 6.300 vehículos -24% menos que en el mismo mes de 2002-, confirmando la tendencia de los últimos meses y que proyectan un año igual o peor que el pasado, que se convirtió en el peor de la historia, con apenas 82.000 unidades vendidas.
Las empresas esperan ya al nuevo gobierno para que se despeje el panorama y se produzca un horizonte de reactivación y se les proponga una forma de pago de la deuda que el Estado tiene con las terminales. Sólo por el Plan Canje que funcionó hace dos años, las empresas reclaman u$s 350 millones. En un momento, se pensó en alguna forma de pesificación, pero, con el reciente fallo redolarizador de la Corte Suprema, algunas automotrices están evaluando ponerse firmes para pedirles a las nuevas autoridades que se respete el valor dólar de la deuda, algo que generaría un serio inconveniente para el nuevo ministro.
De todas maneras, el ministro de la Producción, Aníbal Fernández, reconoció en varias oportunidades que también están estudiando una nueva aplicación del Plan Canje, aunque no cuenta con respaldo por parte de las empresas. «No podemos aceptar ninguna propuesta de ese tipo hasta que no nos paguen lo que nos deben de la versión anterior», se quejó un directivo del sector.
También las compañías financieras de las propias terminales están solicitando al gobierno que compense con un bono la pesificación de los créditos prendarios, como sucedió con los préstamos otorgados a través de bancos. Otro foco de conflicto.




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