Trascendió ayer que la comisión especial del Congreso que analiza el accionar de Pedro Pou en el Banco Central podrá acceder a todos los registros de dicha entidad, de cualquier naturaleza, incluidos los registros de operaciones. En el Congreso se evita hablar de violación del secreto bancario, algo que sólo puede hacer un juez, pero a los cinco integrantes de la Comisión no se les podría negar ninguna documentación. Como única garantía, ofrecen clasificar como «reservada» toda información que revista el carácter de secreto bancario. Habiendo cinco legisladores en la misma, se sabe que no pasarán muchos minutos antes de que los documentos lleguen a la calle. Por eso la preocupación ayer en el sector financiero. Ven con razón que en medio de una crisis financiera más la amenaza de desestabilizar el Central se pueda, además, aterrorizar a inversores rompiendo el secreto de las operaciones.
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