Si se autoriza división horaria, no se afectará ahorro de energía

Economía

Si las siete provincias que manifestaron resistencias para cambiar la hora logran que se les mantenga el huso horario actual, probablemente surjan problemas para la operatoria bancaria, para las empresas que se mantienen on line con filiales en distintos puntos del país y para el transporte aéreo de cabotaje. Pero desde el punto de vista del presunto ahorro de energía que se busca, no tendría importancia significativa.

Según información de ADEERA (Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina), en noviembre casi 70% del consumo nacional se concentra en Capital Federal, Gran Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. El número sólo tiene una ligera variante inferior a 1% en los restantes meses del año.

Es en esa zona geográfica donde el cambio de horario podría producir algún efecto de ahorro, si es que se lo acompaña de otras medidas de contención de la demanda, como la prohibición de luces ornamentales, hábitos de la administración pública y del sector privado, y una campaña masiva para que se utilicen lámparas de bajo consumo.

De las provincias rebeldes, Mendoza tiene una participación de 4,68%, Neuquén de 2,17%, Catamarca de 1,74%, San Juan de 1,53%, Salta de 1,32%, La Rioja de 1,11% y Jujuy de 0,8%. En total representan alrededor de 14,7% de la demanda de electricidad a nivel país, por lo cual el ahorro de 2% a 3% que según el gobierno podría obtenerse sólo con el cambio de hora, se vería afectado en 0,36%.

El objetivo es además bajar el consumo de potencia en el horario pico, lo cual es poco creíble, porque el público tenderá a prender los aparatos de aire y el resto de los electrodomésticos en el mismo horario.

Pero aun pensando en ese objetivo, la incidencia de las provincias que no quieren cambiar el horario es muy reducida. Mientras en Buenos Aires y Capital Federal el consumo residencial representa 32,63% del total y 1.381.872 megavatios/hora, en Mendoza la demanda doméstica baja a 23,77% del total y equivale a 91.774 megavatios/hora.

En La Rioja, donde el gobernador Beder Herrera advirtió que los aparatos de aire se prenderán igual o más si cambia el huso horario, la demanda de hogares es de 29% del total, pero representa sólo 26.485 megavatios/hora.

Desde el punto de vista de la salud, el criterio de las provincias de no cambiar la hora tiene asidero. Si en el oeste el huso horario que corresponde geográficamente es el -4 con respecto al meridiano de Greenwich, utilizar el -2 puede ser un poco traumático, pero tampoco puede significar más consumo de luz.

En cambio, en el área metropolitana, se entiende que los carteles luminosos y las vidrieras de los comercios se encenderán una hora más tarde, y de esto depende sobre todo que se ahorre algo de energía, ya que no puede esperarse una modificación sensible de los hábitos domésticos.

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