Las negociaciones entre el gobierno y las petroleras por la crisis del gas siguieron informalmente durante el fin de semana y continuarán hoy. En principio, el gobierno agregó un nuevo elemento de presión, cuando el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, no descartó la posibilidad de que suban de 20% a 30% las retenciones a la exportación de petróleo (las de gas no tienen retenciones y las de combustibles pagan 5%). El gobierno pretende además que las empresas asuman parte del costo de usar combustible líquido para generar electricidad (unos $ 1.400 millones hasta fin de año).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ambas partes discuten un acuerdo que incluya los aumentos a grandes y medianos usuarios, que se anunciaron en febrero y todavía no se aplicaron. Como contrapartida, el gobierno quiere que las empresas aseguren el suministro durante el invierno y que tres de ellas que tienen iniciados juicios en el CIADI, tribunal arbitral del Banco Mundial, suspendan las acciones.
Las tratativas, que comenzaron a mediados de febrero, son por ahora infructuosas. En el medio de la negociación, el gobierno endureció la semana pasada su posición, con la resolución que le permite suspender las exportaciones a Chile si no está abastecido el mercado interno.
• Efecto
Si realmente se limitan las exportaciones de gas, el negocio de las petroleras que extraen ese producto se vería muy afectado. Se exportan a Chile unos 18 millones de metros cúbicos diarios de gas por día (16,5% de la producción local), a un valor de 1,40 dólar por millón de btu, mientras el precio en el mercado interno se mantiene en 0,45 de dólar, exceptuando algunas grandes industrias que desde setiembre del año pasado renovaron contratos con valores más altos. Además, si las empresas no cumplen los contratos con los clientes chilenos, tendrían penalizaciones económicas.
Por otra parte, el gobierno acentuó la presión anunciando que podría elevar de 20% a 30% las exportaciones de petróleo. Pero las empresas también presionan porque quieren apurar los ajustes. Según trascendidos confiables, hacia mediados de este mes, el secretario de Energía, Daniel Cameron, les pidió a las petroleras 5 millones de metros cúbicos de gas a 0,60 de dólar para sostener la generación eléctrica, mientras salía de servicio la central nuclear de Embalse para mantenimiento. Los volvió a reunir por el tema el miércoles 24 y las empresas dijeron que no tenían posibilidades de suministrar ese volumen. Sin embargo, entre las mismas fechas, según fuentes oficiales, habrían vendido en el mercado unos 3,5 millones de metros cúbicos a industrias dispuestas a pagar 1,20 dólar o más.
• Compromiso
Las diferencias no terminan ahí. El gobierno, antes de otorgar los aumentos del precio del gas en boca de pozo, quiere que las petroleras asuman el compromiso de abastecer el mercado interno. Las compañías quieren que el gobierno defina con precisión cuál es el abastecimiento que queda comprometido. De hecho, la Resolución 265 establece una definición al excluir sólo a la industria con contrato interrumpible del mercado interno que es obligatorio satisfacer. Pero ambas partes temen que aun limitando la exportación a Chile, haya un «colapso» en el invierno si la situación se judicializa, es decir, si la Justicia obliga a entregar gas a la industria que paga servicio interrumpible que es más barato, o si la demanda se dispara más allá de lo previsto.
Dejá tu comentario