El ex presidente de Parmalat-Brasil, Gianni Grisendi, que dirigió la más importante filial extranjera de la multinacional italiana, fue inscrito en el registro de la investigación del tribunal de Parma que indaga el escándalo de Parmalat. Grisendi apodado el «procónsul» de Parmalat para los asuntos latinoamericanos, es sospechoso de complicidad en la bancarrota del gigante agroalimentario. De 52 años, Grisendi dirigió la filial brasileña de la multinacional italiana entre 1989 y febrero de 2000, y fue el artífice de la expansión de la empresa en Brasil. Bajo su dirección, Parmalat-Brasil se convirtió en un imperio gracias a múltiples adquisiciones, pasando de 30 millones de dólares a 900 millones de dólares de cifra de negocios.
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El empresario, amigo personal de Calisto Tanzi (ex dueño y fundador del mayor grupo agroalimentario de Italia, actualmente detenido) fue interrogado el jueves y el viernes por los fiscales de Parma.
Es considerado como una figura clave de la investigación sobre la quiebra de Parmalat, empresa declarada insolvente a inicios de este año tras descubrirse un desfalco de cerca 14.000 millones de dólares, debido a las fuertes sumas de dinero que transitaron por Brasil.
Los fiscales sospechan que a través de numerosas sociedades brasileñas el grupo italiano hizo desaparecer enormes sumas de dinero, el llamado «tesoro de Tanzi». Grisendi dejó Parmalat en 2000 para fundar el grupo de telecomunicaciones Tecnosistemi Brasil, y pasó en 2001 a Tim Brasil. Luego volvió al sector agroalimentario a la cabeza del consorcio brasileño vinculado a otro grupo italiano, Cirio, declarado en quiebra en 2003. Su sucesor a la cabeza de Parmalat-Brasil, Andrea Ventura, fue también escuchado por los jueces de Parma.