19 de enero 2001 - 00:00

Siguen los subsidios de Brasil a automotrices

El presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, está dispuesto a condonar una multa de 65 millones de dólares de la empresa automotriz coreana Kia, a fin de que esta compañía instale una nueva fábrica en Brasil, se informó ayer.

En un despacho firmado en Seúl por periodistas que acompañan a Cardoso en su viaje a Corea del Sur, se informó que además de la multa, la empresa coreana sería eximida de una sanción de 40 millones de dólares con la oficina de rentas, pero no tendría derecho a ningún nuevo beneficio fiscal.

Inversión

La firma -que fue adquirida por el poderoso grupo coreano Hyundai-invertiría unos 150 millones de dólares en la construcción de su nueva planta, que tendría capacidad de construir 30.000 vehículos anuales.

La empresa coreana pretendía también la extensión hasta 2003 de los incentivos fiscales concedidos a las ensambladoras, pero esta inquietud no será atendida.

La reivindicación de Kia fue uno de los principales temas de la visita de Cardoso a Corea del Sur. Según se informó, el mandatario brasileño prometió a su par coreano Kim Dae-Jung que el asunto quedaría resuelto en las próximas semanas. La decisión de Brasil forma parte de la política de subsidios que ese país aplica para atraer inversiones y que generó fuertes disputas con la Argentina, el principal socio en el Mercosur.

Te puede interesar