Sindicalistas, ahora ''milicianos'' de Moreno
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El lunes, Rubén Salvio, presidente de la Federación Argentina de Industrias del Pan, le había extendido a Moreno un informe donde le planteaba que el área se encuentra en un momento crítico y que, en esas condiciones, le resultaba difícil mantener el pan a $ 2,5 el kilo.
Ayer, Frutos dinamitó ese argumento: le dijo a Moreno que «pueden mantener ese precio» porque «sus principales ingresos provienen de otros productos». Además, según dijo el gremialista, la actividad es una de las que mayores niveles de evasión registra.
Fue música para los oídos del funcionario, que en los últimos meses vio flaquear su método de control de precios cuando las mayores subas se registraron, según el INDEC, en los rubros que, en teoría, estaban enmarcados dentro de los acuerdos.
El pan es, se sabe, un producto de alto consumo popular y cualquier variación afectaría de lleno en la medición de la inflación, sobre todo en la canasta de alimentos.
Sin más alternativa que tener que recurrir a los subsidios selectivos, tal como sugerían los empresarios, Moreno se encontró, entonces, con la posibilidad de usar a los gremios como milicias que controlen los precios y presionen en caso de estam-pida.
Es el modelo Moyano, quien, sin embargo, lo hacía para obtener beneficios para su gremio: así logró aumentos, evitar despidos y, sobre todo, que casi la totalidad de los trabajadores del sector -al menos los afiliados a Camioneroshayan sido «blanqueados».
P.I.



