4 de junio 2001 - 00:00

Sorpresas positivas del megacanje

Desde hoy cambiará radicalmente la operación de títulos argentinos. El nuevo papel de referencia obligada será el Global 2008, que, con u$s 11.500 millones de emisión, será el más importante en circulación. El viernes en el mercado informal este título cayó 2,5% frente al precio de venta de 78,55 dólares fijado por el gobierno. En el equipo económico había cierta cautela sobre el comportamiento en la plaza financiera pese al resultado positivo del megacanje. Es que descuentan que hoy saldrán a vender títulos aquellos que obtuvieron ganancias interesantes con la transacción. Son los llamados "flippers" que, por ejemplo, tenían FRB (bono Brady a tasa flotante) y el gobierno se los tomó a un precio superior al del mercado para que ingresen al megacanje. Por este motivo es que no se esperaba para hoy un boom alcista en los títulos públicos, o bien un fuerte descenso en el riesgo-país. Lo que sí aportaría más demanda de títulos argentinos es la importante cantidad de operadores vendidos "de aire", es decir sin tener los papeles, los que desde hoy deberían salir a recomprarlos en la plaza. Para las acciones es una buena se-ñal, aunque tampoco surge del megacanje, solución para los casi tres años de recesión que atraviesa la economía. Lo que se debería esperar desde hoy es una gradual reducción de las tasas de interés para público y empresas. Esto porque el gobierno con el megacanje dejará de absorber u$s 7.800 millones desde ahora y hasta fines de 2002, los que en teoría se deberían canalizar al sector privado.

"No hubo regalos para el país. Pagó lo que se tenía que pagar." De esta manera graficó ayer uno de los banqueros que participaron de la operación al resultado del megacanje de la deuda conocido ayer. Para el país no había alternativas, ya que no hacer la transacción, o reducir el monto de la misma, era ir lenta e inexorablemente a la cesación de pagos.

¿Qué precio tiene para un enfermo terminal el remedio que lo salva? El gobierno no tenía opción aquí para discutir los precios ni tasas (para colmo el remedio no cura definitivamente la enfermedad) y de hecho, el jueves a la noche en una extensa reunión mantenida con los banqueros que lideraban la operación, se debieron subir los cupones de intereses que pagarían los nuevos bonos para mantener atractivo el megacanje.

• Factores

Para facilitar la operación se premió a los inversores del megacanje, con más tasa y más bonos por los viejos títulos que poseían. El stock de la deuda aumentó 2.255 millones de dólares. Pero del resultado conocido ayer en la residencia de Olivos hubo varios factores que juegan a favor y que no estaban contemplados en los cálculos iniciales. Son los siguientes:

• Fue mayor la cantidad de órdenes recibidas del exterior, que de los u$s 5.000 millones habría trepado a los u$s 8.000 millones.

• Es muy grande el alivio que se obtiene de los pagos desde ahora hasta fines de 2002. Llega a u$s 7.820 millones, cuando ya existía mucha incertidumbre entre inversores extranjeros sobre cómo haría el país para hacer frente a los vencimientos de 2002.

• No se pagaron sobreprecios elevados por los viejos títulos. De lo que valían en el mercado, por ejemplo el FRB se pactó a un precio de corte un dólar superior.
Esto se debió a que dos tercios de las ofertas recibidas para el megacanje se hicieron en el tramo no competitivo. Ayudó en esto el rendimiento de 16% de los nuevos Global anunciados el viernes por la mañana.

• De los u$s 20.000 millones que se esperaban en el mercado, finalmente la operación llegó a u$s 23.236 millones a precios de mercado. En valores nominales de los nuevos bonos representan los u$s 30.384 millones anunciados por Cavallo ayer.

• El Valor Presente Neto de los viejos frente a los nuevos títulos dejó un saldo positivo de $ 102 millones.

Cavallo mostró una dosis de creatividad financiera para mostrar que la tasa no era alta. Comparó los cupones de intereses de los viejos títulos en promedio contra el de los nuevos. Olvidó mencionar que los nuevos bonos se entregaban con un descuento de 25% del valor nominal y que por los viejos se pagaba un premio adicional a los tenedores.
El efecto positivo del blindaje duró 60 días y contemplaba una ayuda financiera de 20.000 millones de dólares de organismos internacionales. El del megacanje será más efímero, y por esto el apuro oficial en anunciar medidas para reactivar.

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