S&P bajó más calificaciones
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Crece el delivery en Argentina, pero el poder de compra cayó 12% en un año
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Las importaciones de bienes de capital cayeron 7,8% en el primer trimestre
Las deudas de los bancos Río, Galicia, Francés, HSBC, y de las entidades liquidadoras de títulos valores Merval (Mercado de Valores) y de la Caja de Valores, sufrieron el descenso de un grado en el riesgo de sus títulos.
Standard & Poor's también bajó el rating del Banco de la Provincia de Buenos Aires desde «BBpi» a «BBpi-» y agregó que esa calificación sigue en revisión (la podría bajar más), a diferencia de las perspectivas de las otras seis entidades, que fueron modificadas a estables.
El 1 de noviembre pasado, la calificadora había anunciado una perspectiva negativa y puso bajo revisión el crédito de la Argentina. El lunes bajó la nota de la deuda externa argentina de «BB» a «BB-» y la deuda en pesos de «BBB/A-3» a «BB/B».
La medida de S&P provocó polémica en el mercado porque la Argentina anunció un paquete económico que apunta a bajar fuertemente el gasto.
Explicó que «en este contexto, y a la luz de la creciente exposición del gobierno argentino, los perfiles crediticios de los bancos argentinos deben reflejar el creciente riesgo de su gobierno en relación con los activos».
Según Walter Molano, economista jefe de BCP securities, la medida tomada por S&P fue para «para salvar su imagen».
Razón no le falta al analista porque los títulos de la deuda respondieron a la baja de la calificación con subas consecutivas de hasta 8% y con una considerable disminución de la tasa riesgo-país que de 1.100 puntos cayó a 800. El banco de negocios Santander Central Hispano (SCH) sostuvo ayer que al conocerse el paquete de ayuda internacional para sus esfuerzos financieros en el 2001, «la Argentina no va a constituir una gran amenaza para la región, al menos en los tres próximos meses, y quizá más».
A su vez, Pablo Goldberg, encargado del departamento de Mercados Emergentes de Merrill Lynch, dijo que la ayuda que el FMI otorgará a la Argentina permitirá «una mayor confianza en el país», mientras que la directora de la filial local de S&P, Adriana Mondino, aseguró que si las últimas medidas «se aplican tal cual se anunciaron», podrá «aliviarse muchísimo la presión» sobre los inversores.
Goldberg dijo que en Merrill Lynch, cuyas oficinas centrales se encuentran en Nueva York, «estábamos muy preocupados con lo que pasaba con los mercados en la Argentina, y con la posibilidad de que el país tuviera problemas para refinanciar sus deudas». Pero manifestó que las últimas medidas económicas que tomó la administración de Fernando de la Rúa «nos hacen poner un poco más optimistas, y por eso recomendamos a los inversores comprar más deuda argentina».



