30 de marzo 2001 - 00:00

Suben tasas por dudas de público y empresas

La tasa de interés se disparó nuevamente ayer y las operaciones a un día entre bancos se pactaron a 35% anual. Fue una jornada tensa en la plaza local, pero ayer a las dudas que aún persisten sobre la economía argentina se sumaron versiones negativas sobre Brasil y caída generalizada en las Bolsas del exterior.

Concretamente ayer circuló en Nueva York el rumor sobre el posible cierre de un banco brasileño que desencadenó fuertes órdenes de venta de inversores con tenencias en mercados emergentes como la Argentina. Por ello, el dólar en San Pablo trepó 1,2%, a 2,15 reales. Como si fuera poco, surgieron además complicaciones en Turquía y una nueva caída de acciones tecnológicas con el NASDAQ retrocediendo 1,8%.

Lo cierto es que la Argentina no convence todavía y se percibe cierto escepticismo entre inversores. Varios factores están contribuyendo:

No hay confianza sobre la real situación financiera del país. Domingo Cavallo resaltó el martes que la Argentina no volvería a pedir dinero a los bancos a tasas elevadas y Daniel Marx, secretario de Finanzas, debió convocar ayer a los denominados bancos creadores de mercado (son los que se encargan de vender las LETES y los BONTES en la plaza local) y explicarles que «el 'Mingo' (por Cavallo) es así, ustedes lo conocen...». Confirmó que en 10 días habrá una nueva licitación de letras del Tesoro por 700 millones de dólares a 3 y 6 meses de plazo. Salvo un milagro financiero, esa licitación mostrará tasas más elevadas que las de México, país con el que se comparó Domingo Cavallo el martes al criticar a los bancos locales. Paralelamente, se están cerrando gestiones ante los creadores de mercado por el bono de 1.500 millones de dólares que en 15 días podría anunciar y dar más liquidez al Tesoro nacional. A eso hay que sumar el desembolso de u$s 1.200 millones del FMI en mayo y un anticipo del Banco Mundial por u$s 600 millones. Se incluyeron en un renglón del Programa de Financiamiento exhibido a los bancos u$s 1.500 millones en concepto de «capital de giro», que en realidad es el dinero que tiene el Tesoro en varias cuentas corrientes del Banco Nación y el exterior. No fue una muestra precisamente de exuberancia financiera y alarmó en lugar de calmar.

La recaudación impositiva de marzo muestra una caída que, como mínimo, sería de 7% y algunos funcionarios estimaban que podría ser mayor de 11% en comparación con lo sucedido hace 12 meses. Empeora la situación fiscal que recibe Cavallo.

La suspensión de la desregulación de las obras sociales aportó lo suyo ayer, concretamente porque significó un retroceso importante en la política que exhibió De la Rúa en este sector. Sobre el gasto público Cavallo no anunció reducciones y en las provincias tampoco (aunque ayer Formosa prometió 20 millones de recorte).

El impuesto a las transacciones financieras ayer puntualmente provocó iliquidez por ciertos retiros de fondos de las cuentas corrientes, ya que entrará en vigencia el 3 de abril. Tendrá encaje de 80% para bancos. Se están produciendo transferencias al exterior de fondos por parte de las grandes multinacionales para evitar ser alcanzadas por el 0,25% o simplemente a las cajas de ahorro (exentas) por parte del público en general. El cierre del mes, y del primer trimestre del año, aumenta las necesidades financieras de bancos y empresas, por lo que difícilmente las tasas puedan retroceder. Pero ayer siguió marcando las incertidumbres de inversores el riesgo-país, que cerró a 920 puntos, subiendo 2,2%. Y éste es el fondo de la cuestión: para que haya crecimiento en la economía, debería ubicarse por debajo de los 700 puntos. Resta bastante.

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