Washington (EFE) - Los líderes europeos presentes en la reunión del FMI y el Banco Mundial se mostraron desafiantes ante las recetas del Fondo Monetario, que aconsejó a Europa « reformas estructurales» para salir de su letargo económico. «No aceptaré las recomendaciones del FMI», señaló el ministro de Economía británico, Gordon Brown, en una rueda conjunta con el director gerente del Fondo, Rodrigo de Rato, tras la reunión del Comité Financiero y Monetario Internacional. Brown preside este Comité, que es el principal órgano asesor del FMI.
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En unas declaraciones que sorprendieron, el ministro británico aseguró: «Con respeto, los empleados del FMI se han equivocado otras veces sobre el crecimiento británico».
El Fondo prevé en su informe «Perspectivas Económicas Mundiales» que Gran Bretaña crezca 2,6% este año, por debajo de 3,1% de 2004. «Creo que las cifras vuelven a estar equivocadas y por eso no aceptaré las recomendaciones del FMI», sentenció Brown, quien ha pronosticado que su país crecerá entre 3% y 3,5% en 2005. Brown no fue el único que plantó cara al Fondo. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Clude Trichet, hizo este fin de semana caso omiso a las sugerencias del Fondo de no descartar recortes adicionales de tipos de interés. El Fondo basa esta advertencia en la mayor debilidad registrada por la economía europea, que crecerá sólo 1,6% este año según sus cálculos. Su anterior previsión, realizada en setiembre, le auguraba una expansión de 2,2%.
«Nuestra posición es muy clara: una reducción de los tipos no es una opción», dijo Trichet tras la reunión que mantuvo el Grupo de los Siete en Washington.
En una intervención ante el Comité que preside Brown, el comisario económico de la Unión Europea, Joaquín Almunia, dijo que Europa vivió en el segundo semestre de 2004 una «pausa temporal» en el crecimiento, por los « elevados precios del petróleo y la fortaleza del euro». «Se espera que el crecimiento regrese a su potencial durante el curso del año». E indicó que la mayor demanda doméstica, «sobre todo la inversión», contribuirá a la recuperación en Europa.
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