Tarde: controlan más a las calificadoras
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«Estamos ante una crisis», dijo el senador Richard Shelby, el republicano de más jerarquía en el Comité de Banca del Senado, durante una audiencia en abril, en la que se discutió el problema. «Es una crisis de confianza cuando vemos estas agencias calificadoras con tantos conflictos de interés. Es horrible», afirmó.
Durante las décadas de los 80 y los 90, las opiniones de estas calificadoras de crédito determinaron la fortuna de ministros de Finanzas y, en algunos casos, la suerte de gobiernos en países con alto endeudamiento externo.
Son las mismas «calificadorasde crédito» que a comienzosde la década de 2000 tampoco alertaron sobre la descapitalización de gigantes como Enron y WorldCom, han sido criticadas por su estrecha vinculación con las mismas compañías cuyos votos después califican.
La SEC pondrá ahora a consideración pública medidas para evitar que se vuelvan a cometer estos errores, entre las que se cuenta la prohibición de que las agencias calificadoras asesoren a los bancos de inversión sobre cómo deben presentar sus bonos para que a éstos se les asignen las calificaciones de crédito más altas.
Otra propuesta es que estas agencias, que prácticamente han dominado el negocio de las «calificadoras», divulguen todos los datos que emplean para la elaboración de sus informes, de manera que sus competidores puedan, a su vez, calificar los bonos aun si no reciben pagos de las firmas que los emiten.
Standard & Poor's ya ha anunciado un plan con 27 puntos con el cual procurará restablecer la confianza de los mercados en sus calificaciones. Entre dichas medidas está la rotación de los analistas cada cinco años y la contratación de una firma externa que vigile sus prácticas.
Otras propuestas incluyen una divulgación más amplia de la medida en que las calificaciones emitidas en el pasado predijeron el riesgo de moratorias, y restricciones sobre los obsequios de las firmas emisoras de bonos a empleados de las agencias calificadoras.



