24 de junio 2003 - 00:00

Techint y Loma Negra logran renegociar parte de la deuda

Dos empresas de capital nacional lograron renegociar parte de sus deudas: se trata de Loma Negra, que alcanzó un acuerdo parcial con las AFJP tenedoras de obligaciones negociables (ON) emitidas por el holding que preside Amalia Lacroze de Fortabat, y Techint, que reestructuró la deuda de una filial venezolana.

Así, el Grupo Techint, tras casi dos años de arduas negociaciones, logró reestructurar la deuda de Siderúrgica del Orinoco ( Sidor, de la cual son accionistas a través de Amazonia) de u$s 1.883 millones, reduciéndola a u$s 791 millones, lo que representa una quita cercana a 58%.

• Aporte

Los accionistas de Amazonia ( Siderar y Tamsa de Techint, Usiminas, Hylsamex, y Sivensa) acordaron realizar un aporte de u$s 133,5 millones en efectivo. Siderar aportará u$s 15 millones a través de un nuevo préstamo convertible; la mexicana Tamsa hará lo propio con u$s 32,9 millones.

La reestructuración se acordó en tres tramos: u$s 350,5 millones a 8 años, u$s 26,3 millones a 12 años y u$s 368,6 millones a 15 años, en todos los casos con un año de gracia.

Fue la primera gestión de Daniel Novegil, que tomó a su cargo la división productos planos y largos de Techint. Ahora comenzará a gestar una nueva alianza internacional, al estilo de Tenaris (líder mundial de tubos sin costura con operaciones en la Argentina, Brasil, Canadá, Italia, Japón, México y Venezuela), con el fin de concretar un proyecto regional en el negocio siderúrgico de aceros planos y largos, integrando las empresas de Techint en Argentina, a su socio brasileño Usiminas, y a la venezolana Sidor.

Por su parte, la principal fábrica de cemento del país anunció el
«segundo paso en el proceso de reestructuración de la deuda de la compañía», según un comunicado de Loma Negra. A fines de abril, la empresa había alcanzado un primer acuerdo con su Comité de Acreedores (léase los principales bancos acreedores).

• AFJP

Ahora les tocó el turno a las AFJP, tenedoras de ON por $ 100 millones, y cuyo vencimiento operaba en 2005. A partir del acuerdo alcanzado, esos bonos se convertirán a dólares -el capital más los intereses acumulados impagos, que se capitalizarán- y se canjearán por una nueva ON denominada en la moneda estadounidense, con vencimiento a diez años. La ON se amortizará parcialmente cada seis meses, y su repago estará garantizado por activos físicos de la empresa.

Los títulos, además, prevén un mecanismo de «pago anticipado», que se cumplirá con el flujo de caja positivo que tenga la compañía. Está claro que la incipiente recuperación de la construcción, y los (reiterados, es cierto) anuncios de planes de obras públicas han debido influir positivamente en esta reestructuración, que se hace con quitas inferiores a las alcanzadas por otras empresas. La nueva ON devengará un interés trimestral a tasa creciente, que arranca con 5,5% en el primer año, terminando en 10,5% al final del plazo.

Desde ya, y como sucede en todos los casos, la aplicación de este acuerdo estará sujeta al cierre del que en principio se logró con los bancos acreedores, que representan cerca de 65% de la deuda de Loma Negra.

Dejá tu comentario

Te puede interesar