10 de octubre 2001 - 00:00

Tizado: "Estuvimos cerca de reactivar"

San Pablo (enviado especial) - A ocho meses del fin de su gestión como secretario de Industria dentro del equipo de José Luis Machinea, Javier Tizado hizo el primer balance de su pasaje por la gestión pública. Con cierta nostalgia dice que en febrero de este año «estuvimos cerca, muy muy cerca de arrancar y de lograr la reactivación. Fue una pena». Opina que los problemas políticos de la Alianza afectaron más a la confianza que el «impuestazo». Las principales declaraciones de Javier Tizado a este diario fueron las siguientes.

Periodista: ¿Por qué cree que fue efímera la gestión de Ricardo López Murphy?


Javier Tizado:
Digamos que viendo la situación desde el mundo productivo, el plan de López Murphy fue muy sesgado a principios ortodoxos que son válidos, pero deben compatibilizarse con la industria argentina. En los últimos años, las empresas argentinas han sufrido mucho y hay sectores industriales, muchos de mano de obra intensiva, que están sumamente deteriorados. Por ejemplo, la industria metalmecánica cayó en los últimos años 60%. Los textiles, 40%.

P.: ¿Dónde cree entonces que está el problema de la Argentina?


J.T.:
Hay que romper el círculo de depresión en el que caímos, y me parece que no todo gira alrededor de la tasa de interés. Es verdad que los niveles actuales son intolerables y demoledores de la actividad en la Argentina, pero este milagro ortodoxo que pronostica que bajando las tasas en el país se arregla todo, me parece que no es cierto. Hay que ver la situación de las empresas, analizar las cadenas productivas, considerar las fortalezas del país, generar una estrategia de país, considerar dónde podemos ser protagonistas. Hay una problemática productiva que está demasiado escondida por las urgencias de los pagos de deudas y financieras.

• Visión

P.: ¿El impuestazo fue un error como aseguran los economistas y empresarios?


J.T.:
Acertar la carrera con el diario del lunes es muy fácil. En la visión de quienes lo hicieron, yo no estuve, no se consideró como un problema mensurable. No implicó más de u$s 600 millones de dólares.

P.: Pero afectó a la confianza a días de haber asumido el nuevo gobierno...


J.T.:
Puede ser, pero pesaron más sobre la confianza algunas discrepancias de tipo político que vivió la Alianza, como la renuncia del vicepresidente. Igualmente puede ser que en algún sentido el impuestazo haya generado malhumor porque golpeó en los segmentos de altos ingresos, que normalmente son los sectores más dinámicos para invertir. En algún momento dije públicamente que subir impuestos «a los que más tienen» es muy popular y da la impresión de «justicia social» y genera consenso, pero luego se afecta a las personas que movilizan la inversión y la decisión termina siendo un boomerang y se afecta al crecimiento.

P.: ¿Cómo evalúa ahora la gestión de Machinea?


J.T.:
En febrero, antes de irse Machinea del gobierno, se colocaron letras a menos de 6%. Después del blindaje estuvimos cerca, muy muy cerca de arrancar, de reactivar. No se logró.

P.: ¿Qué fue lo que falló?

J.T.: Creo que pesó el no haber aplicado rápidamente lo que se negoció en el blindaje, que incluía ciertas pautas presupuestarias y de equilibrio; la reforma de las obras sociales y del sistema jubilatorio. Eso se anunció hacia fines de año, se intentó aplicar por decreto, legalmente fueron cuestionadas muchas cosas y la cosa se paralizó.

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