San Pablo (ANSA) - Alrededor de 16.000 trabajadores de la empresa fabricante de automóviles Volkswagen de Brasil iniciaron ayer una huelga por tiempo indefinido, con ocupación de las instalaciones de San Bernardo do Campo, en la periferia de San Pablo, para rechazar el despido de 3.000 empleados. El sindicato metalúrgico anunció que la suspensión de actividades es indefinida y que la planta, fundada en 1957, quedó en poder de los trabajadores que se oponen a los despidos de sus compañeros y a la reducción de salarios en 15% y en el mismo porcentaje de la jornada de trabajo. Filial de la Volkswagen de Alemania, la planta de San Bernardo do Campo, con un tamaño de 2 millones de metros cuadrados, es la mayor del mundo después de las instalaciones alemanas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La Volkswagen, la primera junto a la italiana Fiat en producción y venta de vehículos en todo el país, llegó a tener 37.000 empleados y ahora pretendía una nueva reducción a causa de la severa crisis que afecta a la industria automotriz brasileña.
Mientras se esperaba para la tarde de ayer una nueva reunión entre los ejecutivos de la empresa y los dirigentes del sindicato, los trabajadores se anticiparon y clausuraron las puertas de entrada a la fábrica y dieron inicio a la ocupación y a la huelga indefinida.
Los 16.000 empleados, incluyendo los 3.000 despedidos, iniciaron la protesta de manera pacífica, dijo a la prensa el presidente del sindicato de trabajadores metalúrgicos, Luiz Mariño.
Dejá tu comentario