Tower Records pidió ayer su concurso preventivo, paso previo al cierre definitivo de sus sucursales y la devolución de la marca a la casa matriz en Estados Unidos. La deuda total, según su CEO Pablo di Paola, ronda los $ 2 millones. Sin embargo, a pesar de lo reducido de la cifra, «decidimos pedir el concurso porque estábamos $ 150.000 abajo por mes, y evaluamos que era muy difícil dar vuelta la situación». Di Paola -y su grupo Condor Ventures- adquirió la licencia de la marca hace dos años, luego de que el empresarios Eduardo Costantini -que la trajo al país en 1997- la «devolviera» a la casa matriz en 1999. «El fin de semana cerramos las sucursales Santa Fe y Caballito, y concentramos la poca mercadería que nos va quedando en Florida y en Recoleta. Teníamos mucho en consignación, pero como no queremos quedarnos con plata o bienes de nadie, devolvimos todo», dice Di Paola. El ejecutivo explica que la debacle del sector -que también arrastró al otro gigante, Musimundo- se debe a «la caída en el consumo, la piratería y el efecto MP3 (música que se «baja» de Internet). El mercado en 2000 era de u$s 200 millones anuales, y hoy apenas de $ 80 millones...».
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¿Qué sucederá con la marca? Di Paola descartó que Yenny/El Ateneno vayan a quedársela a través de tratativas con la casa matriz. «Tenemos la licencia hasta dentro de 9 años; deberán negociar con nosotros.» Agrega que las relaciones con Tower Records EE.UU. se enfriaron «cuando decidimos cerrar la casa matriz en Cabildo. Pero les explicamos que no podíamos mantenerla y lo entendieron. De todos modos, la impresión que tenemos cada vez que viajamos a charlar con ellos es que la Argentina no les interesa en absoluto». S.D. Informate más
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