Gustavo Salinas: Sí, la verdad que fue un día importante. Ayer el Gobierno, a través del ministro de Producción, anunció que el comité de evaluación del RIGI había aprobado una propuesta que hicimos de un nuevo proyecto de inversión acá en la Argentina.
Es un proyecto muy importante que veníamos trabajando hace tiempo y la evaluación del comité evaluador nos permite ahora sí elevarlo a la casa matriz para, Dios quiere, pronto poder tener una definición de aprobación final y que se instale en la Argentina de la región.
P.: ¿Qué modelo de auto o pickup van a estar produciendo?
G.S.: Lo que te puedo comentar de este proyecto es que es una nueva línea para un modelo electrificado para producir acá en la Argentina. Siguiendo un poco la pauta de la operación actual, es un proyecto que va a tener un componente exportador muy relevante. El 70% de la producción está pensada para la exportación.
Es un proyecto que implica aproximadamente más de u$s1.300 millones de inversión. Es la inversión más alta en la historia de la industria automotriz argentina.
Con lo cual, la herramienta del RIGI es muy relevante para este proyecto, porque es lo que nos permite tener reglas claras y visibilidad en el largo plazo y, de esa manera, poder hacer la amortización de una inversión tan grande.
P.: Es una apuesta importante para un sector que este último año, por lo menos, podríamos decir que está un poco más complicado que el año pasado y el año anterior, que sí venía creciendo.
G.S.: Sí. A ver, cuando vos mencionás lo de la apuesta, yo te diría que las decisiones que estamos tomando siempre tienen una visión de muy largo plazo.
Una inversión de esa magnitud, y por eso la necesidad de la herramienta del RIGI, es mirar no tanto la coyuntura o el mercado de un año, sino la potencialidad en el largo plazo que tiene no solo la Argentina, sino Latinoamérica.
Yo te mencionaba que gran parte es para exportar, con lo cual miramos la región como un punto y la confianza del crecimiento de la región estamos haciendo esta decisión de proyecto.
En la coyuntura del mercado, con la lógica que puede haber, los mercados no son siempre lineales y crecientes. Creo que este año 2026 está habiendo algunos factores que están determinando un mercado por ahí esperado, pero si uno mira la potencialidad del mercado argentino, confiamos en que eso debería cambiar.
P.: Podríamos decir que estos factores fueron básicamente la ralentización de los crédito, después del aumento de la mora.
G.S.: Sí. En lo que es en general bienes durables y específicamente los vehículos, gran parte de la comercialización está respaldada por la venta financiada.
Indudablemente, el tipo de interés en la Argentina y, por otro lado, los problemas que ha tenido el sistema financiero con la morosidad, creo que han influido de alguna forma en la disponibilidad de crédito para los clientes.
Nosotros hemos trabajado también con líneas propias de crédito para poder, de alguna manera, dinamizar la demanda.
Y yo creo que esa situación del sistema financiero se va a ir regularizando gradualmente, por ahí no en términos muy abruptos, pero conforme eso vaya de alguna forma normalizándose y recuperándose, el mercado va a ir acompañando también con su proceso.
P.: ¿Hay una necesidad de más crédito también dentro del sector?
G.S.: En la mitad de los mercados maduros donde la motorización y el parque automotor se van renovando, diría, con una dinámica similar a la nuestra, el componente crediticio es muy relevante.
Hay pocos mercados donde la venta se hace mayoritariamente al contado y poco a crédito como fue tradicionalmente en la Argentina.
Yo creo que eso es lo que potencia la oportunidad de un mercado, diría, casi llegando a 750.000 a 800.000 unidades en el futuro, que es el doble de lo que teníamos hace tres o cuatro años atrás.
P.: Me decías recién que ustedes están mirando un poco la perspectiva regional. Ayer el Presidente decía que hay un horizonte de "wait and see". ¿Ustedes coinciden? ¿Cómo están viendo la coyuntura? ¿Qué piensan que puede venir de cara al año que viene, que es un año electoral?
G.S.: Por ahí nosotros no somos el mejor ejemplo en ese caso porque no hemos adoptado una actitud de "wait and see". Hemos tomado una acción que te comentaba, el nivel de inversión que estamos realizando, pero de nuevo, con esa mirada de largo plazo.
Hay que ver los distintos sectores y, en función del perfil de empresa y de negocio en el cual están involucrados, qué horizonte de planeamiento tienen para tomar esas decisiones o esperar a ver qué es lo que sucede el año que viene.
Yo creo que, en cualquier caso, como empresarios, lo que buscamos es un horizonte de claridad, de ordenamiento económico y de previsibilidad que permita que, una vez que vos tomás una decisión de inversión, sea de la magnitud que sea, puedas desarrollar tu proyecto de inversión de acuerdo a lo planificado.
P.: Quedándonos un poco con el título de IDEA, ¿qué creen que se necesita para crecer dentro de los próximos 20 años?
G.S.: Primero, creo que, como dijo ayer el Presidente, hay que ser conscientes de que esto es un proceso que lleva tiempo y por eso a veces la ansiedad lógica que podemos tener de una recuperación más rápida no colisione contra poder ser realistas y pensar que va a llevar tiempo y, de esa manera, pensar que el camino no sea correcto.
Yo creo que en ese desarrollo de los próximos 20 años tenemos que ir haciendo pasos en la secuencia necesaria.
La primera claramente era ordenamiento y estabilización. Creo que es un proceso en el cual todavía estamos.
Eso debería conducir a un proceso posterior de crecimiento, de crecimiento más acelerado y finalmente acompañado en todos los casos por la inversión, que es lo que termina de alguna manera potenciando el proceso de crecimiento y progreso.
Creo que eso va a llevar tiempo y ese va a ser el recorrido que haremos durante los próximos 20 años.