Chicago (Bloomberg) --Boeing Co., Alliant Techsystems Inc. y otras compañías que abastecen a la NASA están perdiendo ingresos porque la flota de transbordadores espaciales continúa en tierra y algunos trabajos en la estación espacial inter-nacional fueron pospuestos.
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Los tres transbordadores de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) no volarán de nuevo hasta que la agencia sepa por qué el Columbia, su cuarto y más viejo transbordador, se desintegró cuando se preparaba para aterrizar el 1 de febrero. Esto significa que suministros y carga para la estación espacial internacional no pueden ser entregados. Boeing, el mayor contratista de la NASA, recibió unos u$s 1.100 millones por obras de construcción en la estación espacial en 2001. Ese mismo año también obtuvo u$s 72 millones en ganancias antes de impuestos de United Space Alliance, su empresa conjunta con Lockheed Martin Corp. que maneja lanzamientos de transbordadores. Unos u$s 2.000 millones, o menos de 5%, de las ventas anuales de Boeing provienen de la agencia, dijo el vocero Dan Beck.
Alliant recibe alrededor de la mitad de sus ventas anuales por u$s 1.800 millones de su unidad aeroespacial. La compañía, con sede en Edina, Minnesota, podría no estar tan bien protegida de los efectos financieros del accidente del Columbia como Boeing y Lockheed, dijeron analistas.
Boeing, el mayor fabricante de aeronaves comerciales del mundo, ha dependido más de su negocio militar, que incluye programas de la NASA. La unidad espacial representó u$s 11.000 millones de las ventas de Boeing por u$s 54.000 millones el año pasado. La empresa tuvo un ingreso neto total de u$s 492 millones el año pasado. Adquirió el programa del transbordador después de comprar el negocio aeroespacial de Rockwell International Corp. en 1996.
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