Actividad: advierten que segunda ola profundizará brecha entre sectores

Economía

Para analistas, las nuevas restricciones acentuarán la heterogeneidad de la crisis: los servicios se van a encontrar mucho más expuestos que los bienes.

El incremento de los casos de covid y las consecuentes medidas adoptadas por el Gobierno, suponen un impacto “heterogéneo” para la actividad económica. Es que, según remarcan los analistas, los servicios se van a encontrar “más expuestos” que los bienes nuevamente, “ampliando la brecha” entre los sectores “ganadores y perdedores”.

En su informe sobre la evolución del nivel de actividad económica, la consultora Orlando Ferreres señaló: “En los próximos meses, si bien las cifras anuales continuarán siendo positivas por la baja base de comparación, las perspectivas no son alentadoras. Los temores por la llegada de una segunda ola se materializaron, y actualmente nuestro sistema de salud está atravesando por su momento más crítico desde el inicio de la pandemia, y seguramente veremos restricciones que impactarán en la actividad”.

Al analizar dicho impacto según cada rama de actividad, se percibe que -tal como ocurrió durante el año pasado- no será homogéneo. “En términos generales, los servicios se van a encontrar, una vez más, mucho más expuestos que los bienes. En este sentido, las nuevas restricciones van a perjudicar principalmente a los sectores que ya venían más golpeados el año pasado: la gastronomía, la recreación, servicios personales y culturales, el turismo. Actividades que seguirán operando a niveles muy por debajo de la prepandemia durante el 2021”, señaló a Ámbito Santiago Manoukian, economista sectorial de Ecolatina, quien detalló: “En este grupo, sobresale ‘Hoteles y restaurantes’, rubro que en febrero se ubicó casi un 40% por debajo de los niveles del primer bimestre de 2020 y ‘servicios sociales y personales’ (teatros, museos, espectáculos deportivos), rubro que se encontró un 18% por debajo de los niveles pre-pandemia. Si bien son sectores que, cuando uno los analiza, tienen un peso poco significativo en el PBI -algo menos del 5%-, representan casi el 10% del empleo registrado. Por lo tanto, es probable que el empleo formal se recupere más lentamente que el nivel de actividad”.

Las restricciones a la movilidad, en tanto, también afectarán a una parte del transporte y, con ello, la venta de combustible “y la respectiva recuperación de la actividad petrolera”. “Ambos sectores ya venían bastante rezagados en relación al resto: en febrero ‘transporte’ registró valores 13% inferiores a los pre-pandemia y la actividad petrolera, 8% por debajo”, agregó Manoukian.

Por su parte, desde la consultora LCG analizaron en un informe reciente que, si bien en marzo se dio un mayor nivel de actividad, “el retorno de las restricciones le ponen un techo a la eventual recuperación a partir de abril”. “Es esperable que las limitaciones impuestas tengan efectos sobre el crecimiento. En términos sectoriales, si las nuevas restricciones logran ser un 50% menos severas que las implementadas el año pasado sobre Comercio, Hoteles y Restaurantes y Transporte y Comunicaciones, estaríamos en un escenario de crecimiento anual del 6,7%, en línea con el arrastre estadístico”, señaló la firma.

Menor impacto

Hay, también, algunos sectores que se verán menos afectados (al menos de manera directa) por las restricciones impuestas. “En primer caso, encontramos a la industria manufacturera, con un peso muy relevante en el nivel de actividad (cerca del 19% del PBI). Una actividad impulsada por el ‘veranito’ que atraviesa la demanda de bienes durables e insumos de la construcción. Con las restricciones anunciadas hasta el momento, la medida no afectaría tanto el funcionamiento del sector, de modo que la recuperación podría continuar”, sostuvo Manoukian, quien proyectó: “En los próximos meses: la profundización del atraso cambiario en los próximos meses y las expectativas de devaluación en la cercanía de las elecciones, podrían recrear un entorno favorable para estos consumos. Además de la continuidad del cepo, las tasas reales negativas y programas como Ahora 12, continuarían dinamizando la demanda”.

Por otro lado, la construcción continuaría como uno de los principales “motores” de la economía, “colocándose en febrero 6,5% por encima de los niveles prepandemia”. “Dada la relevancia estratégica del sector en términos de la recuperación del empleo, y la dinamización de diversos encadenamientos productivos, no prevemos en lo inmediato limitantes importantes para la actividad. Por lo tanto, la construcción también seguiría en terreno positivo”, agregó el analista de Ecolatina.

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