22 de febrero 2001 - 00:00

Tratan de calmar nervios en EE.UU.

Washington - No existe una amenaza de inflación en Estados Unidos, aseguró ayer Larry Lindsey, consejero económico de George W. Bush.
El funcionario estimó en una conferencia de prensa que el alza de 0,6 por ciento del índice de los precios al consumo en enero se debía sobre todo a factores técnicos como el costo de la energía y de los servicios médicos.

Agregó que estaba claro que la economía estadounidense se había desacelerado fuertemente, pero que aún era difícil estimar si había entrado técnicamente en una fase de recesión. Lindsey también afirmó que Estados Unidos era favorable a un dólar fuerte y que su política económica apoyaba este objetivo.

En tanto, los analistas económicos estiman que la desaceleración económica tendrá menor incidencia de la que se piensa en el mercado laboral, pese a que varias empresas anunciaron despidos por reveses de ventas, merma en la confianza del consumidor o temor a recesión.

Más despidos

Parece una reiteración de malos tiempos para el mercado laboral, el hecho de que cada día se conozcan nuevos anuncios de despidos, como fue, por ejemplo, el caso del gigante tecnológico Lucent, que quiere eliminar unos 10.000 puestos de trabajo. Además, un promedio de más de un millón de personas perdieron sus trabajos anualmente a través de despidos masivos entre 1996 y 1999, el momento de mayor expansión económica y de más baja tasa de desempleo. Pero con la tasa de desempleo 0,2 por ciento más alta en diciembre (apenas una fracción) y una economía que para los analistas sólo tiene recesión en los papeles en vez de los salarios, el desempleo será inferior a 5,6 por ciento, como permaneció en los últimos diez años.

Hoy se afirma entonces entre los analistas la creencia de que, a diferencia de la recesión de 1990-'91, cuando el desempleo subió de 5,2 por ciento a 7,8 por ciento en un lapso de dos años, la actual desaceleración económica no estará marcada por una pronunciada alza de la desocupación.

Un servicio de 60 economistas de Blue Chip Economic Indicators coincidió en que el desempleo no será a fin de año más alto de 4,5 por ciento, respecto de 4,2 por ciento actual.

PBI

También sostuvieron que la profundidad de la desaceleración determinará en definitiva el nivel de desempleo, y que el crecimiento del PBI en el año 2001 se ubicará en 2,1 por ciento.

En tanto, el presidente del Banco de la Reserva Federal de San Francisco, Robert Parry, dijo que la economía de Estados Unidos se recuperará y crecerá al menos 2 por ciento este año aunque sigue vulnerable a los riesgos de corto plazo.

«Sin duda, el camino que tenemos por delante puede ser pedregoso por las incertidumbres en la economía», dijo Parry en una conferencia para economistas en San Francisco.

Recuperación

«Pero mirando el resto del año, tengo que estar de acuerdo con mis colegas de la Fed. El resultado más probable es una recuperación gradual en la economía con un crecimiento real del PBI en un promedio de 2 por ciento a 2,5 por ciento para los cuatro trimestres de 2001», agregó.

Debido a que puede haber obstáculos por delante, Parry dijo que la Fed seguirá supervisando el pulso de la economía, después de administrar dos significativos recortes a las tasas de interés para mantener con vida el período de crecimiento más largo en la historia de la mayor economía del mundo.

Al hablar tres semanas después de que la Fed recortara las tasas por última vez, y cuatro semanas antes de su próxima reunión para analizar la salud de la economía, Parry dijo a los economistas que quienes definen la política monetaria interpretan la información como mixta al inicio del año.

Debilidad

«En lo que se refiere al actual trimestre, el jurado aún está deliberando», dijo Parry, quien explicó que el crecimiento del empleo en enero fue relativamente robusto aun cuando hay nuevos signos de debilidad en el sector manufacturero.

«En este momento es simplemente demasiado pronto para decir cuán pronunciada será la desaceleración y cuánto durará», dijo Parry. Para el primer trimestre varias firmas de Wall Street esperan una contracción y el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, dijo el mes pasado que el crecimiento podría estar cercano a cero.

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