Tres opciones válidas y una catastrófica

Economía

Si, como se supone, el viernes el Gobierno y los acreedores no llegaran a un acuerdo final, pero continuaran las negociaciones, la solución para no caer en default y seguir el dialogo impone al Ejecutivo tomar uno de cuatro caminos. El primero es no ejecutar ninguna acción, y llegar a un “pacto de caballeros” con los acreedores para que estos no avancen en movimientos de aceleración de exigencias de pagos y, eventualmente, acciones judiciales. El reaseguro para el país es la cláusula de los bonos emitidos por el gobierno de Mauricio Macri que traban las acciones individuales (ver nota aparte). Si el Gobierno igualmente quisiera estar seguro que no habrá consecuencias, podría negociar la firma de un “standstill” con los bonistas, y mantener la negociación en los términos actuales (o suspenderla), pero debería firmar algún compromiso donde figure el momento en que ejecutaría el Global en el caso de no haber acuerdo. Otra solución sería pagar los u$s503 millones, lo que le daría más aire al Gobierno para poder negociar, al menos, hasta fines de junio. Finalmente, la cuarta opción, es dar por terminadas las discusiones, y, simplemente, aceptar el default. Si todo sale como esperan el oficialismo y los privados, la solución se ubicaría entre la primera y la segunda opción.

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