12 de noviembre 2002 - 00:00

UCR vs. jueces por urnas

La UCR del Congreso condicionó ayer de nuevo la aprobación en Diputados del cronograma electoral y la renuncia de Eduardo Duhalde a que se suspenda por única vez -y por ley- la obligatoriedad de las internas abiertas para consagrar candidatos.

La semana pasada, a instancias de Cristina Fernández de Kirchner, los peronistas acordaron una fórmula que no desagrada a sus colegas radicales: ratificar por ley el Decreto 1.399 y aceptar la dimisión del designado mediante un proyecto de resolución, el mismo mecanismo que se adoptó para convalidar la eyección de Carlos Chacho Alvarez de la vicepresidencia, en octubre de 2000.

De todas maneras, la UCR no baja las pretensiones. «Si no aceptan nuestro criterio sobre las internas abiertas, no vamos a bajar al recinto y el PJ tendrá que preocuparse por reunir quórum para aprobar el decreto y el acortamiento del mandato presidencial del 10 de diciembre de 2003 al 25 de mayo», advirtió Horacio Pernasetti. Este condicionamiento, sumado a las desavenencias de entrecasa en el justicialismo y a la polémica no resuelta en Tribunales sobre la constitucionalidad del régimen de elección doméstica de postulantes, contribuiría a postergar más allá de pasado mañana la sanción parlamentaria de las fechas -30 de marzo para la elección, con eventual segunda vuelta el 27 de abril, y traspaso del poder el 25 de mayo-.

Hoy, el jefe de la bancada radical transmitirá de manera oficial la posición a Eduardo Camaño. Pernasetti encabezará una comitiva que visitará al presidente de la Cámara baja, con la intención de acordar la agenda legislativa de la tradicional sesión de los miércoles. El planteo, que adelantó el propio Pernasetti a este diario, será acompañado por los provinciales del Interbloque Federal, encabezados por el demócrata progresista Alberto Natale, aunque con perfil más bajo.

«El comité nacional resolvió exigir al gobierno que se permita, por esta vez, que cada partido fije la fecha que quiere para las elecciones internas»
, siguió Pernasetti, antes de recordar que su partido reiteró que seleccionará la fórmula presidencial el 15 de diciembre, tal cual había fijado por decreto el Ejecutivo. Al dar argumentos favorables, reiteró conceptos ya conocidos: «La suspensión transitoria de las internas abiertas permitirá que la cuestión electoral deje de estar atada a los fallos de la Justicia».

En la UCR, siempre se lamentaron de que hubiera incertidumbre -no sólo por el discurso del oficialismo que suele contradecirse con ciertas maniobras dilatorias- porque la Cámara Electoral demora una resolución sobre el dictamen de la jueza María Romilda Servini de Cubría, quien declaró inconstitucional la simultaneidad de las internas abiertas y las dejó en suspenso.

Aun cuando hubiera un pronunciamiento de segunda instancia que ratificara los plazos originales -incluido el 15 de diciembre como día de comicios intestinos-, y desestimara el criterio de inconstitucionalidad, quedaría abierto el camino para una nueva apelación de quienes objetaron judicialmente el sistema de coronación de aspirantes a la presidencia, ahora ante la Corte Suprema. El estudio del caso en el máximo tribunal serviría para posponer más las definiciones.

El duhaldismo deja trascender que no le molestaría acceder al reclamo de la UCR, si bien los correligionarios sospechan de que allí no les interesa sacar el tema electoral de la esfera tribunalicia porque le permite al gobierno dilatar el proceso de cambio de mando.

Los menemistas, que armaron bloque propio (Azul y Blanco) y rondan la treintena,
no están dispuestos a eliminar las internas abiertas como quieren los radicales. A pesar de que tienen apuro en dar certidumbre al trámite hacia las urnas (ratificación del Decreto 1.399 y aceptación de la renuncia presidencial a término), consideran que sería conveniente esperar al fallo de la Cámara Electoral que, confían, dará marcha atrás con la suspensión que impuso Servini, y recién entonces votarlo en Diputados.

Los seguidores del cordobés
Oscar González, además de atender las tareas proselitistas de la fórmula Menem-Romero, están atentos a los tironeos con Manuel Baladrón (La Pampa) y el salteño Juan Manuel Urtubey, quienes decidieron permanecer en la mesa de conducción del PJ oficial, no obstante que dicen trabajar -en especial, el romerista Urtubey- para colectar votos por la dupla encabezada por el riojano.

El delegado de Salta justificó ayer a este diario que no le parecía correcto
«mezclar cuestiones partidarias con las institucionales, aunque el gobierno tenga una tendencia a hacerlo». Muchos menemistas todavía aguardan gestos, más que palabras de adhesión.

• Optimismo

Urtubey, que preside la Comisión de Asuntos Constitucionales, se mostró optimista respecto de la posibilidad de ratificar en el corto plazo el cronograma de comicios. «El dictamen puede ser tratado en el recinto sin mayores demoras, ya que se cumplieron los plazos reglamentarios y no se necesitan 2/3 de los votos para la discusión sobre tablas», subrayó el salteño.

Dejá tu comentario

Te puede interesar