La Unión Europea aceptó hoy la propuesta del G-20 como una "buena base" para la negociación de las modalidades liberalizadoras del comercio agrícola, durante la primera sesión de la reunión ministerial informal que se celebra en Dalian, China.
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La comisaria de Agricultura, Mariann Fisher Boel, explicó a la prensa que la UE apoya "una solución a tres bandas con enfoque lineal y flexibilidad", como vía para la reducción de aranceles que levanten la protección del mercado agrícola europeo y permitan el mayor acceso a los bienes de otros países.
Respecto a la reducción de ayudas agrícolas, Fisher Boel detalló que Bruselas está dispuesta a aceptar también una estructura "a tres bandas", dentro de las cuales la UE deberá reducir en mayor medida sus subsidios, mientras Japón y EEUU estarían en un nivel intermedio y el resto de países en el tercer bloque.
De este modo, se compromete la UE a realizar más sacrificios que Japón y EEUU en materia de ayudas a la agricultura, algo que coincide con las líneas generales de la reforma de la Política Agrícola Común.
También en ayudas a la exportación expresó Fischer Boel la decisión de la UE de "eliminarlos" (sin fecha concreta) pero recordó que cualquier movimiento de "los veinticinco" debe ir acompañado de un esfuerzo paralelo de otros grandes países proteccionistas, como EEUU o Japón.
Otras formas de ayuda que distorsionan el mercado internacional son, por ejemplo, las partidas alimenticias que EEUU dona, los créditos a la exportación o las "empresas de comercio estatales" existentes en Australia y Canadá, aunque la comisaria no quiso mencionar a ningún país en concreto.
"Ha habido movimiento hoy", reconoció la europea, pero el optimismo es limitado, ya que, como recordó el comisario de Comercio Peter Mandelson, "queda poco tiempo entre ahora y finales de julio", cuando los 148 miembros de la OMC se han propuesto tener ya un borrador bastante delimitado de lo que sería el acuerdo final a plantear en la cumbre ministerial de Hong Kong, en diciembre.
Mandelson opinó que "cada país deberá hacer su trabajo" de forma intensa de aquí a finales de este mes y recordó que la UE y el G-20, con sus concesiones han logrado "mantener en marcha" el proceso de la Ronda de Doha.
"Pero otros países también necesitan avanzar", agregó.
Vaticinó Mandelson que los embajadores en Ginebra deberán trabajar duro "bajo instrucciones concretas" para sacar adelante el proyecto y recordó que lo más importante es la colaboración de todos los países y un acuerdo sobre "cómo proceder", lo que será discutido mañana.
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