UE da más tiempo a seis países para reducir el déficit
-
El comercio electrónico marca récord de ventas en la Argentina ante el avance de las plataformas chinas
-
El asombro de Caputo con los empresarios: "Reducimos las cargas patronales y ni una cámara lo celebra"
José Barroso, presidente de la Comisión Europea (CE).
Bruselas autorizó a España mantener un déficit del 6,5% del PIB este año, frente al 4,5% exigido anteriormente, del 5,8% en 2014 y del 4,2% en 2015, hasta reducirlo al 2,8% el año siguiente.
Francia y Portugal tienen hasta 2015 para corregir sus cuentas, pasando por metas del 3,9% del PIB este año y 3,6% en 2014, para el primero, y del 5,5% En 2013 y el 4,0% el año siguiente, en el caso del segundo.
La CE justifica que la ampliación en los plazos se hizo necesaria debido a "factores económicos imprevistos con importantes repercusiones negativas" en la economía de los países beneficiados, pese a que han tomado "medidas efectivas" para cumplir sus objetivos.
Por otra parte, el Ejecutivo recomendó la apertura de un procedimiento de déficit excesivo contra Malta por registrar en 2012 un déficit público del 3,3% de su PIB, que podrá elevarse al 3,7 este año, de acuerdo con las estimativas oficiales.
El país ha sido llamado a respetar una meta de déficit global del 3,4% en 2013 y de 2,7% el año que viene.
Al mismo tiempo, la CE advirtió a Bélgica por no haber "tomado medidas efectivas para poner fin a su déficit excesivo" en 2012, cuando su saldo negativo fue de 3,9% del PIB, y urgió al país a corregir la situación "en 2013 a más tardar".
A cambio de estas concesiones, la CE exigió reformas profundas y Durao Barroso recordó que "Francia ha perdido en los últimos diez años hasta 20 años en competitividad".
Por eso, a su juicio, Francia debe reducir los costos laborales y abrir los mercados de energía y servicios para que haya más competencia. "Esta es nuestra propuesta. Ni el presidente francés ni el primer ministro nos lo pidieron", señaló Barroso, informó la agencia de noticias DPA.
El presidente francés, François Hollande, cuestionó duramente la exigencia de la Comisión. "La Comisión Europea no nos tiene que dictar qué debemos hacer", aseguró en el marco de una visita a la región de Midi-Pyrénées, según medios locales.
Para el mandatario, Bruselas sólo puede decirle a Francia que debe poner en orden las finanzas públicas, pero no es la encargada de determinar cuál es el método correcto para alcanzarlo.
La Comisión también advirtió a Italia que la recomendación no significa que Roma pueda relajar sus reformas económicas. "Pese a la consolidación económica en marcha, la alta deuda del gobierno respecto al PIB sigue siendo un gran obstáculo para la economía italiana", dijo Barroso añadiendo que se espera que el endeudamiento italiano alcance el 132,2 por ciento en 2014.
En el caso en que los ministros de Finanzas de la UE confirmen en su próxima reunión del 21 de junio la propuesta de la Comisión, se alejarían las amenazas de imposición de multas a quienes no cumplan los objetivos de déficit.
En los últimos meses, la Comisión Europea se ha distanciado de la vía de austeridad aplicada en respuesta a la crisis económica y ha puesto más énfasis en el impulso del crecimiento y el combate al alto desempleo del bloque, sobre todo entre los jóvenes.
En cuanto a Alemania, Barroso señaló que tiene que seguir trabajando en su economía, incluso aunque siga siendo la potencia económica más poderosa de Europa.
La Comisión recomendó que considere aumentos salariales, realice reformas fiscales y abra sus servicios a una mayor competencia. "Necesitamos a una Alemania fuerte en el centro de Europa", dijo, al describir al país como "un ancla de estabilidad".
Barroso defendió el rumbo adoptado por la Comisión en el marco del alto desempleo y crisis económica. "Ahora tenemos espacio para reducir el ritmo de consolidación presupuestaria", aseguró.
Para Barroso, el ritmo del saneamiento presupuestario depende de la situación de cada país. Según consideró, mientras los países con déficit deben hacer más para mejorar su competitividad, los que tienen superávit, como Alemania, deberán esforzarse en fomentar la demanda interior.




Dejá tu comentario