6 de marzo 2016 - 17:58

Un acuerdo para dejar atrás la "restricción externa"

Por Alejo Costa, Economista Jefe de Puente 

La "restricción externa" ha sido durante décadas una de las principales razones detrás de los ciclos económicos argentinos. Bajo esa teoría, los ciclos alcistas en términos de intercambio favorable y crecimiento eventualmente chocaban con una economía necesitada de dólares para seguir creciendo, pero sin capacidad suficiente de generarlos. 

En los últimos años, el déficit energético agravó en el país esa "restricción externa", que ha desaparecido en el resto de la región: el endeudamiento permite suavizar los ciclos durante períodos de vacas flacas, financiando la inversión y el consumo. Sin embargo, en los últimos años Argentina ha tenido el acceso al mercado de capitales parcialmente restringido, con mayores costos de financiamiento. 

La solución del conflicto con los holdouts es un paso necesario para recuperar ese acceso y dejar la restricción externa atrás. El endeudamiento se torna particularmente necesario para la administración pública. El gobierno del presidente Mauricio Macri recibió pasivos contingentes (deuda con provincias, jubilados, juicios) y un alto déficit fiscal. Su financiación requiere o bien de un enorme ajuste fiscal o bien de endeudamiento externo. 

El Gobierno tomó el segundo camino, para aliviar el impacto sobre crecimiento y el empleo. Un acuerdo con los holdouts se torna fundamental para acceder al mercado de capitales, financiando el déficit fiscal, y desbloqueando la entrada de capitales necesarios paro volver a crecer. 

El acuerdo tuvo su primer gran paso en Nueva York hace unos días. Mediante una oferta atractiva pero con un descuento, Argentina logro convencer al juez estadounidense Thomas Griesa de que su arma para forzar las negociaciones, la orden judicial que inhibía a Argentina de hacer pagos por su deuda, era innecesaria. 

Con los principales holdouts habiendo aceptado la oferta argentina, la decisión del juez de levantar la medida cautelar requiere ahora la aprobación del Congreso. Ante el inminente debate, los argentinos no debemos dejar que el árbol nos tape el bosque: la pregunta que debemos hacernos no es si el pago a los holdouts es justo o no. Con un fallo judicial en firme, en una corte a la que decidimos atenernos, la verdadera pregunta es si el país va a estar mejor con un acuerdo. Y la respuesta es rotundamente afirmativa. 

Los beneficios económicos de un acuerdo son claramente superiores a los costos. Argentina tiene un gran potencial de crecimiento de la mano de la inversión, rezagada en los últimos años. Desde hace cuatro años el país muestra tasas de crecimiento por debajo de su potencial, con un nivel de inversión de 17%, detrás del promedio de la región. 

En ese período, los ingresos netos financieros fueron un porcentaje menor a medio punto del PIB. En ese contexto, si Argentina logra una entrada de capitales similar a la del resto de los países de la región, el potencial de crecimiento del país sería superior al 4% anual, dejando atrás la famosa "restricción externa".

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