Los organismos internacionales están analizando la creación de un fondo cuyo destino será evitar que las crisis financieras se desparramen entre los mercados emergentes. Así lo reveló el analista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo, Guillermo Calvo, quien reconoció que los principales países desarrollados son los que deberían alimentar esta suerte de mecanismo de estabilización.
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El Emerging Market Fund (EMF) intervendría comprando títulos de determinados países para mantenerlos aislados de posibles contagios. Por ejemplo, si se produce una crisis en la Argentina, este fondo adquiriría títulos de Brasil y de otros países de la región para mantenerlos inmunes.
Los recursos de este fondo estarían compuestos por bonos de los principales países. «No tendría ningún costo. Sólo deberán prestar los títulos que serían utilizados únicamente en caso de intervención», explicó Calvo.
Esta intervención tendría lugar cuando se produzcan caídas cercanas a 15% o 20% en el precio de los bonos, sólo debido a problemas de contagio. «Si se verifica que la caída es sostenida por culpa de un deterioro económico del país en cuestión, entonces también nos desprenderíamos La intención es encontrar alternativas para suavizar los efectos de los contagios financieros. Por ahora, el Fondo Monetario Internacional recurre a préstamos directos a los países para ayudar a la estabilización.
Aproximación
La utilización de un fondo especial sería una salida distinta, que por ahora no fue explorada lo suficiente. Una aproximación a esta idea podría ser la línea de crédito contingente que la Argentina acordó con un grupo de 13 bancos internacionales. Después de cuatro años, el Banco Central terminó ejecutando u$s 1.270 millones ante la caída de los depósitos.
Por otra parte, Calvo reconoció que el BID puede desarrollar un papel marginal en lo que respecta a las garantías que necesita la Argentina para avanzar con el canje de deuda. Según su estimación, el organismo podría disponer unos u$s 2.000 millones para la operatoria, según las normas vigentes. Aunque, al mismo tiempo, está analizando nuevas alternativas para mejorar el acceso a la liquidez de países de la región.
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