Al mercado le gustan los ídolos. Nombres sobran, Baruch, Dow, Buffet, Lynch, etc., y en los últimos años dios, mejor dicho: Alan Greenspan. Una de las preguntas más interesantes para hacernos es entonces quién ocupará su lugar. En lo personal es mejor no hacer apuestas y esperar a ver por dónde corre el inconsciente colectivo. Lo que sí es seguro, es que Liu Quibing no será de la partida. ¿Liu Quibing? ¿Quién es? Todavía nadie, pero a partir del mes que viene apunta a quedar como el hombre menos popular del sistema financiero desde que Nick Leeson hiciera quebrar el Banco Barinas hace apenas 10 años. Con sus ventas de cobre en descubierto, Mr. Quibing, es sindicado como el principal factor que llevó en la ultima semana a que el precio del cobre rompiera todas sus marcas históricas, y que el gobierno chino enfrente una pérdida en torno a los u$s 200 millones. Lo que pueda pasar a partir de entonces con el metal rojo, nadie se anima a precisarlo. Con este trasfondo podemos abocarnos a revisar lo que aconteció en la última semana bursátil en la cual, de 0,8% ganado por el Dow, algo más de la mitad (0,43%) correspondió a lo del viernes ultimo cuando el Promedio Industrial cerró en 10.766,33 puntos. Nada extraordinario, pero lo suficiente como para ir enhebrando y cuatro semanas consecutivas de suba para el S&P 500, lo que habla que la apuesta al clásico rally de fin de año, sigue "vivita y coleando". Con la tasa de los treasuries bajando a 4,49%, el petróleo a 57,21 y el dólar firme en 119,16 yenes y u$s 1,1758 por euro, se puede decir que el temor, no es tema.
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