30 de junio 2008 - 00:00

Un soplo y caemos al mercado de osos

Un soplo y caemos al mercado de osos
Desde 2005 que no teníamos una seguidilla de cuatro semanas consecutivas de baja para el S&P 500. Si bien hay muchos que hablan -luego que el viernes perdiera 0,93% al cerrar en 11.346,51 puntos, desandando 4,2% en las últimas cinco ruedas- que el Dow entró en lo que la tradición define como un "bear market" (mercado bajista), estrictamente faltaría que ceda 0,1% para completar 20% de retroceso desde el máximo del 11 de octubre último. Si bien los otros grandes indicadores bursátiles "todavía" -hay quienes esperan que lo hagan pronto- no se encuentran en esta situación, no hay que perder de vista que se suponía que el Dow (dado el carácter "internacional" de sus componentes) brindaba la mejor protección contra la devaluación del dólar y el parate económico. Podríamos graficar de muchas maneras el pesimismo que cunde en el mercado bursátil, aunque pocas son tan claras como la disminución en más de 2 puntos porcentajes (de 8,9% a 11%) que hicieran los especialistas durante la última semana, para las ganancias proyectadas del S&P500 en el segundo trimestre. Sin ninguna duda lo peor sigue pasando por el sector financiero que ha retrocedido a precios de 2002 y en algunos casos como el Citigroup -el mayor banco norteamericano- a valores de 1999. En el otro extremo (lo que más subió) se colocaron las empresas del sector energético, que a pesar que el viernes el precio del petróleo marco un nuevo récord (tocó u$s 142,99 y cerró en u$s 140,21, pero cuidado: los volúmenes negociados en los últimos días son la mitad de lo "normal"), avanzaron un tímido 1,4% en la semana (frente a 4,5% del crudo).

Si las empresas petroleras no "capturan" la suba de su principal producto es porque lo que más preocupa son las implicancias inflacionarias de largo plazo que esto tiene (explicando que el subsector aurífero (oro) fuera la estrella de los últimos días). La pobre jugada de la Fed siguió alimentando el viernes la baja del dólar (mínimo en tres semanas ante las principales monedas) y la suba de las tasas. Pensar que hay gente que decía que la crisis terminó.

Dejá tu comentario

Te puede interesar