Wolfowitz renunciará a la presidencia del Banco Mundial a fines de junio
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El presidente del Banco Mundial conservará hasta junio su cargo.
Hubiéramos preferido que se quedara al frente del Banco, pero el presidente acepta su decisión", informó Tony Fratto, uno de los portavoces de la residencia oficial estadounidense.
La dimisión de Wolfowitz requirió un largo proceso de negociación ante la demanda de éste de que el comunicado final reconociera que actuó de buena fe al decidir los detalles de las condiciones laborales de Riza.
El Consejo reconoció en su comunicado que Wolfowitz actuó de buena fe e informó que volverá a reunirse mañana para aclarar los detalles del proceso interino.
"(Wolfowitz) nos aseguró que actuó de forma ética y con buena fe en lo que él creía era el mejor interés de la institución y nosotros lo aceptamos", señala el comunicado del Consejo Ejecutivo, integrado por 24 directores que representan a los 185 miembros de la entidad.
El comunicado destaca que el resto de personas involucradas en el traslado temporal de Riza al Departamento de Estado y las condiciones del mismo también actuaron de buena fe.
Riza trabajaba para el Banco Mundial cuando Wolfowitz asumió la presidencia en junio del 2005.
Tres meses después fue transferida al Departamento de Estado para evitar un conflicto de interés, aunque permaneció en la nómina del Banco Mundial.
Su salario pasó de casi 133.000 dólares a 180.000 y con la primera revisión anual su retribución alcanzó los 193.590 dólares libres de impuestos, más de lo que cobra la propia secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice.
Un panel investigador del BM hizo público el lunes un informe que concluye que el aumento que percibió Riza a instancias de Wolfowitz "superó el rango" estipulado por las normas de la institución.
El Consejo no aludió a la violación de las normas, aunque sí señaló que las personas que tuvieron que lidiar con el caso de Riza cometieron "una serie de errores" y que es necesario revisar el sistema de gobernabilidad del propio Banco.
Los 24 directores también reconocieron varios logros de Wolfowitz durante sus dos años de mandato, como la Iniciativa Multilateral para la Cancelación de la Deuda, el Plan de Acción para África, la Iniciativa sobre la Gripe Aviar y la nueva estrategia anti-corrupción aprobada a mediados de marzo.
Wolfowitz, por su parte, aseguró en un comunicado de cinco páginas en el que confirma su renuncia que el próximo presidente del Banco tendrá su "pleno apoyo" y expresa su esperanza de que la crisis sufrida en las últimas semanas sirva para una reforma interna de la institución.
Según espera, la crisis permitirá identificar "algunas de las áreas de gobierno y de recursos humanos en las que se necesitan reformas".
"El cambio no es algo que se deba temer, es algo a lo que se debe dar la bienvenida.
Es la clave para mantener esta importante institución como algo relevante y efectiva en el futuro", sostiene el también ex "número dos" del Pentágono.
Se prevé que la partida de Wolfowitz abra otro acalorado debate sobre el acuerdo no escrito que concede la presidencia del Banco a un estadounidense y la dirección gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) a un europeo.
Parece improbable, de todos modos, que la Casa Blanca acceda a perder ahora ese privilegio.
En la lista corta de candidatos para sustituir a Wolfowitz figuran nombres como el de Paul Volcker, el ex presidente de la Reserva Federal (Fed) y Stanley Fischer, el actual gobernador del Banco de Israel, de nacionalidad estadounidense.




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