El Gobierno de Brasil comenzó a aplicar un aumento de hasta el 30% en los impuestos cobrados a vehículos importados, especialmente los fabricados en China, medida que se inscribe en la estrategia de reactivar la industria local afectada por la crisis.
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El Impuesto a la Producción Industrial (IPI) sobre autos y camiones importados fue incrementado en un 30% en septiembre, pero empresas importadoras interpusieron una acción y el Supremo Tribunal Federal sólo autorizó su entrada en vigor a partir de este viernes.
Como consecuencia de esta medida el precio final de las unidades importadas debe encarecerse en cerca del 15%, según estimaciones privadas.
La Federación de Industrias de Sao Paulo informó esta semana que la producción de bienes manufacturados sufrió una marcada desaceleración y crecerá sólo el 0,9% en 2011, lo cual se reflejará, según sus cálculos, en una expansión del 2,8 % del PIB, contra el 7,5 % en 2010.
Algunos países calificaron como "proteccionistas" a parte de las iniciativas del gobierno brasileño para respaldar a su industria, como la reducción de los impuestos a las exportaciones fabriles que contengan alto porcentaje de insumos nacionales.
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