Sorpresas que da un mercado inestable, debilitado en su fondo, muy sensible a cualquier aparición vendedora.
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Ayer se desplazaba con ritmo triunfal, testeaba la zona de los «450» del Merval clásico y prometía reiterar una jornada de cierto respaldo a las últimas novedades sobre la deuda.
Pero, el entusiasmo se fue haciendo preocupación, la preocupación tornó a la evidencia de la flojedad y lo que iba a resultar algo casi indudable -signo positivo- se dio vuelta por completo en el final y se culminó pidiendo la hora sin evitar que el resultado tuviera el «menos» por delante.
Leve, cierto, pero notable ante lo anterior, frente a un terreno que así como se ganó se perdió velozmente. En definitiva, 0,2 por ciento de merma en las líderes, dejando interrogantes difíciles de contestar a sólo dos días de las noticias.
• Volumen fluido
No se pudo conseguir dilatación de órdenes, pero no se trabajó con mal volumen -de acuerdo al pasado-totalizando unos 23 millones de pesos de efectivo para locales, con $ 1,6 millón en CEDEAR.
No faltó ritmo, solamente cambió el mix de órdenes y surgieron fuerzas vendedoras creando orificios en las plazas. La falta de resto, de fondo sólido para absorber generó desertores que cambiaron la convicción ante los primeros vientos. Y así, de remontar río arriba la semana, se culminó haciendo agua. A los botes.
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