11 de octubre 2010 - 00:00

A Boca le salió el tiro del final

Cristian Chávez no lo puede creer, mientras Palermo lo felicita. Boca ganó y respira, aunque no mejoró.
Cristian Chávez no lo puede creer, mientras Palermo lo felicita. Boca ganó y respira, aunque no mejoró.
Futbolísticamente no mejoró. Pero Boca ganó y eso va a pesar en el ánimo de un plantel, que busca su estilo sin encontrarlo. En un partido más luchado que jugado, volvió a mostrar la falta de imaginación de sus volantes y las mismas fallas defensivas que de costumbre. Tigre puso en su cancha un 4-4-2 con jugadores corpulentos, aptos para la lucha y jugó con su estilo, con Diego Castaño como eje y buscando la cabeza de Stracqualursi para que baje los largos pelotazos que le llegaban de la defensa y del arquero.

Comenzó perdiendo por un remate cruzado de Matías Giménez, que volvió a lustrar aquel viejo dicho que «no hay peor cuña que la del mismo palo», pero empató con una jugada «made in Caruso». Tiro libre de Trombetta, pasado a espaldas de Palermo y cabezazo de Stracqualursi, después de una distracción de los demás en el área.

Boca tuvo más la pelota que Tigre, pero le faltó cambio de ritmo para superar a las dos líneas de cuatro. Cañete intentó juntarse con Méndez, pero las buenas intenciones terminaban en pelotazos para Viatri o Palermo, que siempre perdieron contra los gigantes de la defensa de Tigre.

El partido iba rumbo a un discreto empate, pero Chávez recogió un rebote fuera del área y remató entre mil piernas, para ponerla junto a un palo. Muy lejos de las posibilidades de Ardente, y por eso ganó. En lo futbolístico, los dos mostraron carencias, pero los tres puntos partieron a La Boca, y Borghi tendrá una semana tranquila. Salvo por la lesión en el tobillo de Battaglia, que lo va a preocupar.

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