10 de octubre 2016 - 00:00

A pesar del escándalo, la base republicana aún apoya a Trump

La cinta de 2005, en la que destrata a las mujeres y confiesa actos de acoso, provocó un enorme rechazo en la dirigencia. Pero los votantes no reaccionan igual. ¿Puede ganar sin respaldo político?

“fatal”. Así se siente Donald Trump, según su asesor Rudolph Giuliani. ¿Cabe sorprenderse del perfil del magnate que emerge en estas horas?
“fatal”. Así se siente Donald Trump, según su asesor Rudolph Giuliani. ¿Cabe sorprenderse del perfil del magnate que emerge en estas horas?
Washington - A pesar de la conmoción que provocó en los principales referentes del Partido Republicano la divulgación de un video en el que se escucha a Donald Trump hacer comentarios machistas, misóginos y en los que confiesa haber acosado a mujeres, la gran mayoría de sus potenciales votantes lo sigue apoyando como candidato presidencial.

Una encuesta elaborada por la empresa Morning Consult entre 1.549 votantes registrados para Politico indicó que el 74% de los entrevistados republicanos sigue respaldando a Trump pese al escándalo.

En tanto, un 12% de los republicanos registrados piensa que el magnate inmobiliario debería abandonar la carrera presidencial, como han reclamado numerosas voces de su partido, una opinión que entre las mujeres llega al 13%.

De acuerdo con el sondeo, hecho el sábado, un día después de la divulgación del polémico video, el 70% de los votantes demócratas aboga porque el multimillonario presente la dimisión.

En la encuesta, que tiene un margen de error de 2 puntos porcentuales, el 42% respalda a la candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, de cara a las elecciones del 8 de noviembre, mientras que Trump obtiene un 38%. El aspirante libertario Gary Johnson, en tanto, capta un 8% y la ecologista Jill Stein, un 3%.

Si no se toma en cuenta a los candidatos menores, Clinton también lidera la carrera, con el 45% contra 41% del republicano.

Estos números están en línea con la última encuesta de la agencia Reuters, previa al escándalo, que arrojaba un margen del 43 al 38% para la exprimera dama. De este modo, al menos en principio, la divulgación del video, captado en 2005, cuando Trump ya estaba casado, este habla vulgarmente sobre las mujeres y asegura besarlas "compulsivamente" y hasta "agarrarlas" a la fuerza de sus partes íntimas sin que estas se puedan resistir por su carácter de "estrella".

Una vez desatada la tormenta política por esos dichos, el postulante rechazó el sábado las presiones de importantes figuras republicanas para que abandone la carrera presidencial. "Estoy aquí hasta el final. Podemos ganar. Ganaremos. Tenemos un apoyo tremendo. Creo que mucha gente subestima lo leales que son mis seguidores", declaró. Las encuestas parecen darle la razón.

En tanto, otro sondeo, revelado por la cadena ABC, indicó que el 57% de los estadounidenses de todas las tendencias políticas cree que Trump debe seguir en campaña, contra un 43% que prefiere que renuncie. Llamativamente, un 2% dice incluso que el video lo impulsa todavía aún más a votar por él.

A nivel de dirigentes, el clima con Trump es otro. Y sin el respaldo de esas figuras le resultará muy difícil dar pelea el 8 del mes que viene.

Por eso, el exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, que actúa como su asesor, salió ayer a recalcar que el candidato "se siente fatal" por la polémica pero que no piensa retirarse.

Giuliani intentó así aliviar en algo su delicada situación en las horas previas al segundo debate con Hillary Clinton, al que Trump llegó anoche con una marcada debilidad.

Un día antes, fue el propio empresario pidió disculpas al afirmar: "Lo dije, estuve mal y me disculpo".

El video de 2005 "es una puñalada al corazón de Trump. No va a perder ningún voto entre su electorado, al que nada le importa" de lo que el candidato dijo once años atrás, pero "no podrá ampliar su base electoral", señaló Larry Sabato, politólogo de la Universidad de Virginia.

El influyente senador John McCain, candidato a la presidencia en 2008 y uno de los más críticos con Trump, le retiró su apoyo y sostuvo que "su comportamiento esta semana y la publicación de sus comentarios denigrantes hacia las mujeres hace que sea imposible que respalde su apuesta".

En tanto, la exsecretaria de Estado republicana, Condoleezza Rice, aseguró con un tajante "basta" que Trump "no puede ser presidente" y carece de la "dignidad" necesaria para el cargo.

El presidente de la Cámara de Representantes y líder del Partido Republicano, Paul Ryan, condenó las palabras de Trump diciendo que le "revolvían el estómago" y anunció que cancelaba el acto que iban a compartir en Wisconsin.

El senador Marcos Kirk, quien ya le había revocado su respaldo en junio pasado, llamó a Trump a abandonar la carrera para que el partido pueda "comprometerse con las reglas de reemplazo de emergencia".

También el senador republicano de Utah, Mike Lee, le pidió que de "un paso al costado" y que se buscara "un nuevo candidato". A ellos se sumaron, varios senadores republicanos que pidieron lo mismo, incluidos el tercero en la línea en la cámara, John Thune.

Agencias EFE, ANSA, Reuters y AFP