3 de febrero 2010 - 00:00

Ahora quieren cuidar unidad con PRO

Jorge Macri, Emilio Monzó
Jorge Macri, Emilio Monzó
«Nosotros trabajamos para, unidos, competir en las primarias del peronismo y disputar la gobernación de la provincia». La frase de Francisco de Narváez no generó una mínima mueca de Jorge Macri, el máximo referente del PRO bonaerense, que estaba sentado a su lado.

Lo que, en privado con los diputados y senadores de Unión-PRO, el diputado evitó decir tuvo, un rato después, que exponerlo interrogado por la prensa. Es, hacia adelante, el gran dilema de la convivencia entre el macrismo y De Narváez en la provincia.

Ayer, en La Plata, el dirigente encabezó una reunión con los bloques parlamentarios de Unión-PRO -sin el felipismo que conformó bancadas aparte- y, además de definir una agenda legislativa común, se esforzó por enviar un mensaje de unidad hacia los macristas.

Los seguidores de Mauricio Macri son minoría dentro -5 de 15 diputados; 2 de 6 senadores- y quedan en off side cuando De Narváez plantea lo que, hasta ahora, parece una decisión irreversible: competir en la interna del PJ para, desde ahí, buscar la gobernación.

En el encuentro con los legisladores, del que participaron Jorge Macri, Alfredo Meckievi, Jorge Donofrio, Julio Garro, Ramiro Gutiérrez, Ramiro Tagliaferro y, entre otros, Emilio Monzó -que participó, a pesar de tener un bloque aparte, como denarvaísta- el empresario no dijo nada sobre la interna del peronismo.

Machacó, incluso, con el mensaje de unidad y de sostener un discurso uniforme, y naturalmente crítico, respecto a la gestión de Daniel Scioli en la provincia. «Tenemos que estar juntos, trabajar juntos, para llegar a ser gobierno en la provincia», los animó.

Fue luego de esa charla que irrumpió, planteado por la prensa, lo que aparece como una incompatibilidad: si De Narváez juega en la interna del PJ, obliga a PRO a meterse también en esa primaria o debe ir por las suyas con lo que terminarían enfrentados a su socio.

Cuando De Narváez lo manifestó en público, Macri no intervino. De hecho, ese capítulo genera intrigas entre los socios. El macrismo, por lo pronto, prefiere creer que al final puede ocurrir que, como pasó anteriormente, De Narváez desista de ir a la interna.

«Antes él dijo que iba a enfrentar a Kirchner por la presidencia del partido y al final no lo hizo. ¿Y si ahora pasa lo mismo?» se consoló un dirigente macrista.

Sin embargo, ayer De Narváez fue terminante. «Mi vocación es ser candidato a gobernador dentro del Partido Justicialista sin estar excluido de un proyecto nacional para llevar ahí el peso de la provincia» sostuvo.

Lo hizo al tiempo que cuestionó la compra de 2 millones de dólares que hizo Néstor Kirchner y luego de responder una avanzada de Hugo Moyano que lo trató de «empresario fracaso» y lo desafió a competir en la interna del PJ. «No me gusta descalificar» dijo el diputado.

Hincapié

Con el foco puesto en la provincia, presentó a su economista de cabecera, Ricardo Delgado, que hizo un informe sobre la situación económica de la provincia en el que proyectó que, en el 2010, el gobierno de Scioli tendrá un déficit de 15 mil millones de pesos.

Acordó, además, una agenda legislativa -con hincapié en la seguridad- y programó una nueva cumbre con los legisladores para dentro de un mes, al tiempo que les pidió que funcionen como nexo con los concejales.

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