En tanto, las negociaciones se reanudaron y, ante la determinación de la compañía francesa de aplicar el plan B, que prevé el despido de 2.900 personas entre 2016 y 2017, apareció un plan C del Gobierno, que plantearía un acuerdo de productividad a tres años con los pilotos con la congelación de los sueldos y el aumento de la edad de jubilación. Ahora el arresto de los empleados, todos inscriptos en el sindicato de izquierda CGT, corre el riesgo de hacer saltar la mesa de negociaciones.
Didier Fauverte, que encabeza la representación sindical, explicó que la acción seguramente "no calmará la situación". "Creo que otros empleados de otros sindicatos también serán acusados y todo esto hará aumentar la temperatura", añadió.
| Agencia Ansa |


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