24 de julio 2013 - 00:26

Alcaldes visibles, la táctica PJ para "apuntalar" a Insaurralde

• Candidatos locales, en lo alto.
• Números desencontrados.
• Cumbre para unificar la campaña.

Martín Insaurralde y Daniel Scioli ayer en La Plata (atrás, Pablo Bruera) durante una teleconferencia con la Presidente. En la boleta del FpV, el nombre del lomense lleva el mismo tamaño que el de los candidatos de menor nivel.
Martín Insaurralde y Daniel Scioli ayer en La Plata (atrás, Pablo Bruera) durante una teleconferencia con la Presidente. En la boleta del FpV, el nombre del lomense lleva el mismo tamaño que el de los candidatos de menor nivel.
Son dos fotos de un episodio en un dominio del conurbano rabioso: Avellaneda. Una postal revela a Sergio Massa con el 24%, algo más de dos arriba de Martín Insaurralde. La otra, una contracara, otorga a Magdalena Ferraresi, esposa del alcalde y cabeza de la boleta del FpV, el 44% de intención de votos mientras que Armando Bartolotto, la oferta oficial del massismo en el distrito, rasguña apenas los 5 puntos.

El fenómeno se repite en parte del conurbano sur y detona en el kirchnerismo una incógnita todavía irresuelta. ¿Cuál de las dos fotos dominará la película del 11 de agosto en el cuarto oscuro? Ninguna, se sobreentiende, se reflejará en plenitud pero las distancias entre un escenario -Massa vs. Insaurralde- y el otro -los intendentes PJ vs. los candidatos del FR- son colosales y generan, por eso, un componente de incertidumbre que, a medias, intentó resolver el diseño de las boletas K que ubican, por primera vez, con la misma vibilidad en tamaño e imagen, a los postulantes nacionales, seccionales y municipales del kirchnerismo.

El diseño de las boletas, oficializado esta semana en la Justicia Electoral, es la admisión práctica de la fragilidad Insaurralde como candidato autónomo, en particular porque su nivel de desconocimiento roza el 40%.

Para remar esa pendiente, Insaurralde aceptó ayer en público la oferta para debatir con Massa, Margarita Stolbizer y Francisco de Narváez. Una regla básica: sólo el candidato que va atrás pide un debate.

La disparidad entre el atractivo del lomense y los candidatos locales, puntualmente en los que figura el apellido del intendente, explica la táctica previsible, y a la vez desesperada para apuntalar a Insaurralde. Fernando Espinoza, alcalde de La Matanza que decidió, incluso contra la voluntad de Olivos, ir como candidato testimonial a concejal se lo explicó, hace tiempo, a Carlos Kunkel durante un cena en Lomas.

"A Martín no lo conocen, a Mussi tampoco y encima no está el escudo del PJ. Si no voy yo como candidato ni van a saber cuál es la boleta nuestra...", justificó Espinoza su postulación virtual.

Apellidos

Otros caciques, como Francisco "Barba" Gutiérrez en Quilmes y Alejandro Granados en Ezeiza, repitieron el procedimiento. A su vez, Jorge Ferraresi en Avellaneda y Fernando Gray en Esteban Echeverría pusieron a sus esposas como una forma de hacer figurar sus apellidos lo cual, entienden, empujará hacia arriba la papeleta de Insaurralde.

Las imágenes de Juan y Eva Perón -ya presentes en elecciones pasadas- trataron de compensar la ausencia del escudo del PJ y la palabra "justicialista" que, esta vez, no está en la lista K aunque, para reforzar la pertenencia con el kirchnerismo, se incorporó el rostro monocromado de Néstor Kirchner.

El protagonismo de los intendentes, que todavía está por debajo del que adquirió Daniel Scioli -ayer siguió el espadeo con el massismo sobre fondos y las frustradas conversaciones previas al cierre de listas-, se cristalizará este jueves cuando, en Lomas, Insaurralde reciba a alcaldes y dirigentes del dispositivo K con la intención de unificar el criterio de campaña y ordenar las recorridas y rondas.

El encuentro, ya convocado pero supeditado a que no surja una actividad junto a la Presidente, será también para que Insaurralde agradezca a los dirigentes el apoyo y les pida un esfuerzo final en las últimas tres semanas de proselitismo antes de la primaria.

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