12 de octubre 2012 - 00:00

Alicia K. se acerca al nuevo PJ bonaerense

Eva Perón
Eva Perón
El operativo para instalar a Alicia Kirchner como primera candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires ya sacude al Partido Justicialista bonaerense, cuyo Consejo será convocado antes de fin de año para organizar las elecciones de marzo próximo donde se renovarán autoridades. El PJ aparece como la principal usina de disputa de poder para el kirchnerismo, luego de la renuncia de Hugo Moyano que derivó en la presidencia interina del partido a cargo de María Cristina Álvarez Rodríguez, ministra de Gobierno de Daniel Scioli.

A la disidencia del camionero, que arrastró a una porción de la CGT, y la sombra de Scioli que se proyecta a 2015, ahora se suma un inquieto Sergio Massa, quien ya está armando una liga propia de intendentes y amaga con enfrentar a la cuñada presidencial en primarias abiertas, suimultáneas y obligatorias. En la Casa Rosada volvieron a sonar todas las alarmas luego de la foto del intendente de Tigre junto a su par de Merlo, Raúl Othacehé. Los jefes comunales no terminan de digerir la injerencia de Gabriel Mariotto y la designación, primero de Ariel Basteiro como embajador en Bolivia, y después de Martín Sabbatella en la Autoridad Federal de Servicios Comunicación Audiovisual (AFSCA). Se trata de dos dirigentes apadrinados por Cristina de Kirchner que también fueron punta de lanza de Néstor Kirchner para limitar a Scioli en provincia de Buenos Aires, a través de listas colectoras para mermar el caudal electoral del gobernador. La posibilidad de que Alicia Kirchner pase a presidir el PJ bonaerense se convertiría en un nuevo frente de tormenta para intendentes díscolos alineados con Scioli.

La venganza que los barones del conurbano preparan contra Sabbatella es pública. Luis Acuña, actual jefe comunal de Hurlingham, ya anunció su voluntad de cambiar de distrito para acceder a la intendencia de Morón, principal bastión del jefe de la AFSCA, que sigue gobernando a través del joven Lucas Ghi. Hoy, en Malvinas Argentinas, la tierra santa del peronismo opositor donde manda el combativo Jesús Cariglino, desembarcará José Manuel de la Sota. El gobernador de Córdoba, también lanzado a 2015, firmará un convenio con Cariglino para fomentar el turismo en su provincia. De la Sota también replicará la incursión en un distrito bonaerense controlado por un opositor, el intendente radical filo-cobista de Junín, Mario Meoni. Ayer, el intendente de Tigre le devolvió a De la Sota la gentileza de inmiscurise en su distrito y viajó hasta Córdoba para firmar un convenio con Ramón Mestre, intendente de la capital mediterránea.

Massa y Cariglino se exhibieron hace unos 15 días con Mauricio Macri y el intendente radical de Vicente López, Gustavo Posse, en la Fiesta de la Flor en Escobar. Allí gobierna Sandro Guzmán, otro disidente que se suma al lote de Joaquín de la Torre en San Miguel y ahora Othacehe en Merlo. El goteo de intendentes que se acercan a Massa y a Cariglino irá in crescendo.

Así, el plan de instalar a la ministra de Desarrollo Social de la Nación como potencial jefa del PJ bonaerense aparece como un arma de doble filo que podría hacer estallar el equilibrio inestable de las facciones peronistas en el principal distrito electoral del país. Existe, según informaron desde Kolina, un impedimento burocrático para que Alicia suplante a Álvarez Rodríguez, sobrina nieta de Eva Perón, en la jefatura del Partido Justicialista. La hermana de Kirchner es la actual titular de Kolina, organización que se constituyó en partido político. Debería entonces renunciar a esa presidencia para zambullirse en el PJ. Sobran candidatos para suplantarla en su sello: desde la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, al virtual gobernador de Río Negro, el senador Miguel Pichetto y a la ministra de Industria, Débora Giorgi; el ministro de Educación, Alberto Sileoni, además de 38 concejales bonaerenses, 18 legisladores provinciales, la senadora nacional Liliana Fellner y las diputadas nacionales Ana Perrone (Corrientes) y Silvia Simoncini (Sante Fe). Todos integran la mesa de Kolina.

Como anticipó este diario, Alicia aparece además como la opción ideal para encorsetar a Scioli con un/a compañero/a de fórmula en 2015. Una especie de Mariotto pero trasladado a la Nación y con la capacidad de amparar a las distintas tribus K que quedarían huérfanas si la Presidente no reelige en un tercer mandato. Bajo el ala de Kolina se inscriben desde La Cámpora, hasta el Movimiento Evita, ahora todos fusionados en la mega Unidos y Organizados, principal superestructura kirchnerista más allá de las fronteras del PJ.

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