La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que controla el Parlamento, anunció que entregó al Consejo Nacional Electoral (CNE) 80 cajas con planillas que consignan 1,85 millón de firmas, casi diez veces más de las 195.721 (1% del padrón electoral) necesarias para pedir que se inicie el proceso.
"Este es sólo el inicio del camino que culminará con la realización del referendo revocatorio y la elección de un Gobierno de Unidad", escribió en su cuenta de Twitter el secretario de la MUD, Jesús Torrealba.
El CNE, acusado por la oposición de estar controlado por el Gobierno chavista, dio el 26 de abril 30 días para recoger esas firmas. De acuerdo con la ley, el CNE deberá constatar en cinco días el número y en otros cinco días llamar a los firmantes a ratificar su apoyo con su huella digital. Sólo después, autorizaría la recolección de los cuatro millones de rúbricas (20% del padrón) requeridas para convocar finalmente al referendo. "También la lograremos en tiempo récord", confió Torrealba.
El malestar popular es creciente. El país con las mayores reservas de petróleo del planeta enfrenta una dura situación desde 2013, con la inflación más alta del mundo (180% en 2015), severa escasez de productos básicos y, este año, apagones por una crisis energética.
Pero Tania D'Amelio, rectora del CNE,
escribió en Twitter que la constatación de firmas comienza cuando se cumplan los 30 días del plazo original para la recolección(el 26 de mayo), tras lo que el jefe del Parlamento, Henry Ramos Allup, la acusó de "militante y activista incondicional" del Partido Socialista Unido de Venezuela. La oposición, que aspira a que el referendo se realice este año, asegura que la constatación debe iniciarse apenas las firmas son entregadas, un criterio que comparte otro rector del CNE, Luis Emilio Rondón.
Para revocar a Maduro, el "sí deberá obtener al menos los 7,5 millones de votos con los que fue elegido tras la muerte de su mentor, Hugo Chávez, en 2013.
El temor de la MUD es que la dilación del trámite fuerce la realización del referendo en 2017, lo que, si bien permitiría sacar a Maduro del poder, no conduciría a elecciones inmediatas, sino que facultaría al vicepresidente a completar el actual mandato de seis años. Para poner punto final a los 17 años de régimen chavista, el referendo se debería realizar antes de diciembre.
"No hay que esperar los 30 días. El revocatorio es nuestro y esa es la vía para alcanzar el cambio político que necesita el país para salir de esta situación", dijo, por su parte, el líder opositor y excandidato presidencial, Henrique Capriles.
Ante miles de partidarios, Maduro pidió el domingo a sus seguidores que se declaren en "rebelión" en caso de que tenga que dejar el poder.
Jorge Rodríguez, coordinador de la comisión oficialista, advirtió que el chavismo no permitirá el "doble juego" de invocar el referendo y presionar con manifestaciones la validación de las firmas: "O se mantienen dentro de los cauces democráticos o vamos a solicitar que los procedimientos se detengan hasta que vuelvan al cauce democrático", aseguró.
Una encuesta de la firma Venebarómetro indica que casi siete de cada diez venezolanos (68%) está a favor de que Maduro deje el poder y haya elecciones, y un 84,1% considera negativa la situación del país.
Cortes de luz de más de cuatro horas en casi todo el país -excepto Caracas-, por la sequía causada por el fenómeno El Niño, provocaron la semana pasada algunas protestas en ciudades como Maracaibo (noroeste).
Ante la crisis de energía, Maduro dispuso además la reducción de la jornada laboral en el sector público a sólo dos días por semana y que las escuelas cierren los viernes.
La tensión en el país llevó al papa Francisco a dirigirle una "carta personal" a Maduro, en la que, según fuentes vaticanas, manifiesta que "sigue con mucha atención la situación de Venezuela".
| Agencias AF y EFE, y Ámbito Financiero |


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