Hugo Moyano pasó buena parte del último día de campaña electoral en su búnker histórico personal -la sede de la Federación de Choferes de Camiones-, definiendo la estrategia de lo que vendrá la próxima semana cuando finalice su promesa al Gobierno de no organizar protestas gremiales que espanten votos independientes. Desde ese lugar, ayer el titular de la CGT embistió contra la negativa de los empresarios del sector a ofrecer algún aumento salarial para las negociaciones paritarias de este año, y amenazó con que «tomará las decisiones que tenga que tomar».
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Entre las posibilidades está volver a las protestas con sus camiones en todo el país, incluyendo el bloqueo de las principales empresas que integran la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), su contraparte en las discusiones salariales. Para ello, esperará hasta el próximo jueves, cuando las partes vuelvan a reunirse en el Ministerio de Trabajo y los empresarios ratifiquen que no tienen en carpeta discutir incrementos.
Moyano reclama un alza salarial del 25% (hasta ahora, el monto más alto) y decidió esperar hasta después de las elecciones para no marcar una tendencia conflictiva con el resto de los sindicatos. Es la estrategia contraria seguida con el Gobierno para los ejercicios pasados, cuando su sindicato era el primero en cerrar sus incrementos salariales al comienzo del período respetando, además, las pautas acordadas definidas antes con el Ejecutivo. Por ejemplo, en 2008, Moyano definió un incremento del 19,5% (los Kirchner querían poner un tope de aumentos del 20%) para todo el año, cerrando sus negociaciones en febrero.
El camionero se reunió con el consejo directivo nacional del gremio, que no decidió por el momento medidas de fuerza, y resolvió esperar los resultados de la segunda reunión paritaria de la semana, que se realizará el jueves próximo, después de las elecciones del domingo. Moyano señaló que en la reunión de ayer «los empresarios se negaron totalmente a dar un aumento porque dicen, como siempre, que no están en condiciones y que ha caído el trabajo» y opinó que «puede ser cierto» que algo haya mermado la actividad de los empresarios del sector, aunque advirtió: «Sabemos quiénes renovaron la flota y quiénes tienen actividad».
El sector empresario agrupado en Fadeeac argumentó en la reunión paritaria que debido a una caída en la actividad del 30% al 50% «no está en condiciones de recomponer los salarios del sector».
La de los camioneros no es la única paritaria conflictiva de un gremio importante que tendrá que definirse en los próximos días. También retomará las discusiones el próximo martes, en el Ministerio de Trabajo, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Antonio Caló. Estas negociaciones estarán enmarcadas con el conflicto entre el Gobierno y Techint, que tampoco ofreció incrementos salariales para este año (acompañan en la posición Aluar y Acindar).
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