17 de diciembre 2010 - 00:00

Apuestan a que Brasil no subirá la tasa

Una vez confirmado Alexandre Tombini como presidente del Banco Central de Brasil por parte del Senado, ahora los inversores apuestan a que será el primer titular del ente monetario en más de un década que mantendrá las tasas de interés en su primera reunión de política monetaria. Lo cual tendrá un impacto sobre la evolución del real frente al dólar, sobre todo porque el ingreso de capitales seguirá con un ritmo intenso. Vale destacar que en la actualidad las reservas del Central ascienden a 286.481 millones de dólares (crecieron en 2010 más de u$s 47.600 millones) que es una medida del poder de fuego que tiene para intervenir en el mercado cambiario. A lo que se suma el fondo de intervención creado para operar sobre todo a futuro. Para los industriales sería una importante señal de que no se dejará apreciar aún más el tipo de cambio (hoy en 1,7 real) ni se enfriará la economía.

Cuando el Comité del BACEN se reúna el próximo 18 y 19 de enero los analistas creen que podrá mantener las tasas en el actual nivel del 10,75% anual gracias a que las ventas minoristas crecieron menos de lo esperado, lo que refleja que la expansión económica se está desacelerando.

Otro elemento que está jugando a favor de las menores expectativas inflacionarias (que se ubican en un 5,6%) es el menor incremento del precio de los alimentos. Los analistas consideran que la inflación podría descender ante la caída del precio de los alimentos y en virtud de esto el Banco Central podría ganar tiempo para ajustar las tasas. De todos modos el último sondeo del mercado mostró una división entre los que esperan una suba de 50 puntos básicos y otros que apuestan al mantenimiento de la tasa.

En este contexto el Gobierno de Dilma Rousseff planea recortar impuestos y brindar incentivos para estimular el mercado doméstico de deuda corporativa y ofertar crédito a largo plazo. Esto último está vinculado con la necesidad de financiar las inversiones en infraestructuras para la Copa del Mundo de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016. Pero el ministro de Finanzas, Guido Mantega, otro de los confirmados en la continuidad del Gobierno petista, ya dio el puntapié inicial al anunciar la utilización de 5.800 millones de dólares del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) para financiar a largo plazo a los tomadores de fondos y así garantizar liquidez al mercado secundario. Otra medida ya lanzada apunta a que las inversiones extranjeras en deuda privada que esté vinculada con inversiones en infraestructura que tengan plazos superiores a 4 años, estarán exentas de impuestos sobre las ganancias. Esto significa que la carga impositiva pasa del 34% al 15%.

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