Nuevos Pampa III llegaron a la base deTandil

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El viernes pasado la Fuerza Aérea Argentina incorporó dos de los tres aviones IA-63 Pampa III producidos en serie por la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA).

El comunicado oficial aclara que “la llegada de estas modernas aeronaves a la Institución permite que los aviones Pampa II, que a la fecha se encuentran operando en la frontera norte del país, regresen a su unidad de origen en Mendoza para continuar con el Curso de Estandarización de Procedimientos para Aviadores de Combate (CEPAC) en la IV Brigada Aérea, como avión de adiestramiento y formación de los futuros pilotos de caza”. Revela que la fuerza tiene dos categorías de pilotos de caza, aquellos entrenados en aparatos a hélice surgidos del Escuadrón II Texan T-6C creado por Amrein en 2018 y los que se capacitan como era habitual, en el jet IA-63 Pampa. “La Fuerza Aérea siempre tuvo una flota de instrucción homogénea y estandarizada, la disparidad de plataformas no contribuye al uso eficiente de recursos para la transición del avión escuela al caza puro de combate”, explicó un veterano instructor militar.

A los tumbos por las demoras del Ejecutivo en la asignación de partidas y tras un rosario de anuncios fallidos hechos por el ministro Oscar Aguad, FAdeA cumplió. Entregó a la VI Brigada Aérea de Tandil los dos primeros IA-63 Pampa III matriculados A-700 y A-701. El tercer aparato, A-703, seguirá en la planta cordobesa hasta tanto se resuelva un problema técnico recurrente en el sistema de frenos. El fallo está ubicado en una pieza mecánica del sistema de control de frenos eABS que provee la empresa norteamericana Advent Aircraft Systems. Federico Bima Kronemann, el gerente del programa Pampa III fue clave en remover esa morosidad estatal incubada en operarios, técnicos e ingenieros de la línea de producción del avión insignia de FAdeA. “Los genes alemanes hicieron lo suyo, después de todo el Pampa es un diseño basado en el Alpha Jet del grupo germano Dornier y Bima también tiene esa ascendencia”, dijeron fuentes de la planta. Se recurrirá a la industria nacional, a las pymes especializadas que forman el núcleo de proveedores locales de FAdeA para solucionar el problema de los frenos, luego corresponde certificar el componente tarea a cargo de la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta (DIGAMC) y trasladar la modificación a los aviones en la línea. Técnicamente se trata de superar una “obsolescencia” que no es porque el avión sea viejo, ocurre cuando el mecanismo está superado por una norma, el fabricante ya no lo produce o el proveedor no lo entrega porque está en conflicto con el cliente. El Pampa como todo avión en uso tiene que resolver obsolescencias y FAdeA en tándem con una política industrial aeronáutica sumada a la aplicación de la ley Nº 27.437 de Compre Nacional pueden ampliar la base de participación nacional que hoy ronda el 12 por ciento.

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