El abogado de la parte querellante, Mario Zumelzu, pedirá que declaren los exministros del Interior de Bachelet, Rodrigo Peñailillo, y de Educación, Sergio Bitar, el senador Guido Girardi, y el embajador de Chile en Italia, Fernando Ayala, todos ellos figuras relevantes del oficialista Partido por la Democracia (PPD).
Según el hijo de la mandataria chilena, todos los dirigentes habrían fraguado sacar a la luz pública el "caso Caval" -por el cual es investigado por el presunto uso de información privilegiada y tráfico de influencias en relación con un millonario negocio inmobiliario realizado por la empresa Caval, de la que su esposa, Natalia Compagnon, es socia con un préstamo del Banco de Chile- para desviar la atención de la financiación irregular de campañas políticas por parte de la minera Soquimich (SQM) en la que estaban implicados.
SQM, controlada por Julio Ponce Lerou, exyerno de Augusto Pinochet, financiaba campañas electorales de distintos partidos a través del pago de honorarios por servicios inexistentes, justificados a través de boletas o facturas falsas que además le servían para rebajar impuestos.
Peñalillo, de hecho, debió dejar el Gobierno por su implicancia en ese escándalo, pero Bachelet jamás logró ser implicada.
Pero tras las declaraciones de su hijo, los querellantes creen que si es cierto que colaboradores cercanos de la mandataria estaban en la trama, es muy difícil considerar que ella no sabía nada.
"Lo que sí queda claro con esto es que Bachelet tenía conocimiento con anterioridad del negocio, porque no resulta creíble que su entorno familiar o su entorno político -el ministro del Interior- no le dijeran nada", dijo el abogado Zumelzu al diario El Mercurio.
"Recaudador"
Para el letrado, es especialmente importante conocer la versión de Peñailillo porque "fue el recaudador de la campaña de la presidenta".
En el Gobierno, el ministro del Interior, Jorge Burgos, dijo que las declaraciones de Dávalos "las evaluará el fiscal", pero comentó que son "bastante poco atingentes al tema que se investiga; parece ser una discusión más bien subjetiva de carácter político, que pareciera no aportar mucho al fondo de lo que se investiga".
Agregó que lo importante es que funcionen las instituciones, "y eso no perjudica, favorece al Estado y a la principal representante del Estado que es la presidenta de Chile".
Peñailillo se ha mantenido en silencio desde que dejó el cargo el pasado 11 de mayo, pero otros acusados por Dávalos se apresuraron a negar las imputaciones y afirmaron que el hijo de la presidenta está tratando de desviar el foco de la investigación del "caso Caval".
El senador Girardi recordó que el "caso Caval" salió a la luz pública por un reportaje de la revista Qué Pasa y consideró que las afirmaciones "generan un gran daño al Gobierno y a la presidenta".
"Lo interpreto como un intento de eludir sus responsabilidades", añadió, mientras Bitar consideró "inverosímil" las acusaciones.
También dirigentes del PPD hicieron ver que las declaraciones de Dávalos no mencionan hechos concretos, sino que son sólo expresiones genéricas, mientras desde la oposición de derecha la diputada Marcela Sabat emplazó a la presidenta Bachelet a referirse al tema.
| Agencia EFE |

