8 de mayo 2019 - 00:01

El poder de fuego del BCRA es (piso)de u$s23.300 M

Sigue el debate sobre cuántas reservas tiene el Central disponibles para intervenir ahora discrecionalmente.

“El éxito del cambio de régimen (de intervención cambiaria) depende tanto de la cuantía del arsenal de reservas para intervenir como del compromiso del BCRA de apretar el gatillo cuando las condiciones del mercado lo requieran. El arsenal es contundente y bajo supuestos conservadores tiene un piso de u$s23.300 millones”, señala en un informe reciente Econviews. Para la consultora el cambio de régimen “parece positivo pues ayuda a contener la volatilidad del tipo de cambio en una economía bimonetaria donde el dólar es una referencia ineludible para determinar precios y expectativas. Si se logra acotar la volatilidad cambiaria, en línea con lo que viene sucediendo desde el anuncio, el tipo de cambio volverá a convertirse en un ancla nominal muy fuerte. El momento del cambio fue muy oportuno, ya que un endurecimiento de la postura de Trump en las negociaciones con China el fin de semana removió el avispero de las monedas emergentes. No sabemos qué ocurrió hoy (por anteayer), pero de acuerdo a los últimos datos de reservas internacionales publicados, hasta ahora el BCRA no tuvo que intervenir y el cambio de régimen funcionó más como amenaza que como realidad”.

A continuación lo más relevante del informe.

El acuerdo con el FMI aún incluye un objetivo de reservas netas con una metodología particular de cálculo, cuyo valor de referencia es de u$s22.000 millones a hoy y u$s19.200 a fin de año. Sin embargo, la flexibilización reciente que implica la posibilidad de intervenir sin condiciones no es compatible con el mantenimiento de esos objetivos de reservas netas, de modo que en breve esperamos un reconocimiento de parte del FMI de un waiver a dicho objetivo.

De modo que para evaluar el arsenal de reservas para intervenir utilizamos un criterio propio que se basa en las condiciones iniciales y la dinámica hasta el 22-O.

Condiciones iniciales: sobre el nivel de reservas brutas, se deducen los encajes de argendólares y el swap de moneda con el Banco Central de China. Las reservas netas totalizan así unos u$s35.300 millones.

Dinámica hasta las elecciones: por el lado de los ingresos se computan los desembolsos del acuerdo con el FMI de junio y septiembre por un total de u$s 10.800 millones. Por el lado de los usos de reservas, se consideran las subastas de dólares del Tesoro pendientes (asumiendo que no se suspenden) y la cancelación de capital e intereses en dólares según el programa financiero 2019, incluyendo la reducción en el stock de Letes y Repos. Así, se utilizarían hasta las elecciones unos u$s12.000 millones, por lo que el monto de reservas netas para ese entonces se aproxima a los u$s23.300 millones.

En base a estos supuestos, que son conservadores, podríamos considerar a las reservas netas proyectadas como un monto referencial para posibles intervenciones en el mercado cambiario. Adicionalmente, si la munición no fuera suficiente, quedan dos balas de plata. La primera, es que el FMI podría flexibilizar la venta de dólares del Tesoro y sumarla al cajón de recursos disponibles para la intervención discrecional. La segunda, es que los fondos del swap de monedas con el Banco Central Chino podrían ser utilizados transitoriamente para contener la variación del tipo de cambio.

El tamaño del arsenal del que dispone el BCRA es importante. De cualquier manera, es probable que el mercado ponga a prueba la voluntad del Central de utilizar las reservas en las próximas ruedas. Creemos que las reservas no deberían ser utilizadas para defender un valor determinado del tipo de cambio nominal, sino limitarse a moderar la volatilidad cambiaria.

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