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Belgrano: fuerte protesta de vecinos por inundaciones
Varias cocheras del barrio porteño de Belgrano quedaron cubiertas por el agua de las intensas lluvias del domingo, por lo que los autos se vieron inundados y la mercadería de los comercios de la zona quedó arruinada.
Los comerciantes debieron limpiar ayer a la mañana las veredas y desagotaban de agua los locales, pero en la calle Ciudad de La Paz al 2300, el paisaje era aún más desolador, ya que un vecino denunció que una persona dormía en un estacionamiento subterráneo que resultó totalmente anegado.
Mientras transcurría el operativo de búsqueda, por el que se dispuso el corte de la calle, los dueños de los comercios de la cuadra trabajaban a destajo para poner en condiciones los locales. «Para mí fue la peor de las tres inundaciones que sufrimos en un año, debido a que el agua subió muy rápido», dijo Rodrigo, el dueño de una gráfica.
El comerciante pegó en la vidriera de su negocio un cartel en el que «le daba las gracias» al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por su gestión en materia de obras para prevenir las inundaciones. «A las 19 horas nos vamos a reunir todos los vecinos y comerciantes en la avenida Cabildo y Blanco Encalada para exigirle al Gobierno de la Ciudad una solución inmediata al problema de las reiteradas inundaciones», dijo Rodrigo.
Indicó además que «esta vez el agua entró en mi local, que está a 1,60 metro por sobre el nivel de la vereda. Me entró agua y me arruinó dos máquinas y las instalaciones». El comerciante añadió: «Vamos a ponernos de acuerdo para reclamar en conjunto una solución urgente y definitiva para el problema de las inundaciones».
Miguela Andino es brasileña y tiene un local de artículos de limpieza, también sobre Ciudad de La Paz, a pasos del garaje. «Desde San Pablo, Brasil, y a las cuatro de la madrugada, mientras dormía, recibí una llamada de mi hermano que me decía que estaba viendo por internet que en mi local estaba entrando el agua», contó todavía sorprendida la mujer.
En pocos minutos, «me subí al auto y me encontré ante el desastre. Toda la mercadería flotaba en el metro de agua que había entrado en mi negocio», dijo mostrando la marca en la pared. Al lado, el quiosquero sostuvo resignado que, ante los hechos consumados, «no había mucho para hacer».
«¿Qué le vamos a pedir a este hombre? Ya demostró que no puede solucionar nada», lamentó el dueño del quiosco, en el que dos fotocopiadoras dejaron de funcionar por dos repuestos que le saldrán $ 400.


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