12 de abril 2018 - 00:00

Boom de comida al peso: en 5 años se triplicaron los locales

Muchos supermercados chinos se volcaron a este negocio por mayor rentabilidad y menor carga horaria. Para los comensales puede resultar más barato que cocinar en su casa

En auge. Este modelo gastronómico está en plena expansión. La variedad de platos es uno de sus diferenciales.
En auge. Este modelo gastronómico está en plena expansión. La variedad de platos es uno de sus diferenciales.
Dos muslos de pollo con tomates cherry y papas a la provenzal. Peso total: 430 kilogramos. Precio 70 pesos. Pequeña radiografía del menú diario de muchos comensales que eligen los locales de comida al peso para pasar sus mediodías.

Originalmente enclavados en el microcentro, hoy se evidencia una proliferación de este negocio. Mientras hace cinco años había sólo unos 280 locales entre la Capital Federal y Gran Buenos Aires, hoy ese número creció hasta alcanzar los 830, según datos de la Federación de Supermercados Chinos hasta octubre de 2017. Sus autoridades barajan que, incluso seis meses después, ese número ya aumentó.

Así lo hizo también el precio. En 2013 los pocos locales que había promocionaban los 100 gramos de comida a una módica suma de entre $3.39 y $4.80. A la par de la inflación, la mayoría de estos negocios ofrecen hoy ese peso a $16, es decir $160 el kilo. En lineas generales, se trata de precios muy económicos si se los compara con restaurantes tradicionales.

¿Pero cómo se explica su éxito? "La venta al peso es un boom porque eliminás la mano de obra, acotás todo a producción de cocina. Al no haber personal ahorran en sueldos y cargas sociales", explicó Veronica Sanchez, presidente de la Cámara de Restaurantes porteños.

En momentos en los que los supermercadistas chinos se quejan por la baja de las ventas (como respuesta a las recientes declaraciones del presidente Mauricio Macri, quien los señaló como competencia desleal) la transformación del negocio es evidente. "Comenzó a viralizarse con mucha fuerza hace un año. La rentabilidad es muy superior a la de los supermercados y la franja horaria menor, por lo que muchos se volcaron a este negocio", explicó Miguel Calvete, presidente de la Federación Argentina de Supermercados Chinos. En general, funcionan de 10 a 16 y después de las 15 arrancan con un show de descuentos para vender lo máximo posible.

Lo cierto es que la explosión de la comida al peso y al paso llegó de la mano de quienes buscan alimentos más saludables y amigables para el bolsillo. Hoy, estas tiendas comparten todas una dinámica parecida: bandejitas de plástico van y vienen por sobre las estaciones de carne, pastas, salsas (éstas suman más peso), verduras y postres. Luego, se pesan y pagan.

En pleno auge, los locales conquistaron nuevas zonas. Por tomar algunos ejemplos: Puerto Madero cuenta con varias roticerías de este tipo. Su atracción no son sólo sus platos, sino también sus promociones. Un local de origen oriental ofrece allí un interesante happy hour pasado el mediodía. Platos 2x1 y descuentos son parte de su publicidad. En Avenida Cabildo, entre Congreso y García del Rio, en pleno barrio de Núñez, en tan solo un año se abrieron 3 nuevos negocios de este tipo. Lo mismo sucedió en otras zonas con mucho tránsito de gente como el barrio chino en Belgrano, San Justo y Lomas de Zamora.