8 de julio 2013 - 00:00

Cae en el desconcierto la transición en Egipto

Pese a la dura represión que siguió al golpe cívico-militar del miércoles, los militantes de la Hermandad Musulmana siguen protestando.
Pese a la dura represión que siguió al golpe cívico-militar del miércoles, los militantes de la Hermandad Musulmana siguen protestando.
El Cairo - Cinco días después del golpe cívico-militar que derrocó al presidente islamista Mohamed Mursi, la confusión crecía ayer en la escena política egipcia, por desinteligencias dentro del nuevo régimen. El recientemente señalado como candidato a primer ministro, el premio Nobel de la Paz Mohamed el Baradei, declaró estar dispuesto a incorporar a la derrocada Hermandad Musulmana a un Gobierno de transición, una posibilidad que la cofradía descartó, a la vez que llamó a nuevas protestas para hoy.

En una entrevista difundida por el semanario alemán Der Spiegel, El Baradei sostuvo que el presidente depuesto "debe ser tratado con dignidad" y "nadie debe ser incriminado sin una razón convincente", en momentos en que el Ejército utiliza todo su poder represivo para aplacar las manifestaciones en su contra y mantenía retenido a Mursi en el Ministerio de Defensa.

El exdirector general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) realizó estas declaraciones antes de que la Hermandad, que reclama la restitución de Mursi, e incluso otros grupos islamistas que apoyaron el golpe, rechazara su posible designación como premier de un Gobierno de transición. "Me propuse como línea roja el principio de no colaborar con quien no respeta la tolerancia y la democracia", dijo El Baradei, y aseguró que en las próximas elecciones aceptará un triunfo de la Hermandad "sólo si respetan los principios de la democracia". Asimismo, advirtió: "Seamos claros, no fue un golpe. Más de 20 millones de personas salieron a las calles porque no se podía continuar como antes".

En ese escenario, el presidente interino Adli Mansur seguía sin nombrar al premier. "El presidente interino se reunió hoy con El Baradei, pero hasta el momento no hay ningún nombramiento oficial", aseguró Ahmad al-Mouslimani, asesor de Mansur, quien, no obstante, insistió en que la elección del premio Nobel de la Paz "es la elección mas lógica".

De acuerdo con las informaciones publicadas en numerosos medios y declaraciones de diferentes políticos, el liberal El Baradei debía asumir su cargo anoche a las 20 hora local en el Palacio Presidencial. Pero la designación fue bloqueada por los salafistas que integran al bloque golpista y a la propia Hermandad Musulmana, que reclaman la restitución del mandatario.

En la Plaza Tahrir, en tanto, donde anoche se preparaba una nueva manifestación de apoyo al golpe, miles de jóvenes desfilaban con las caras pintadas con los colores de la bandera egipcia. A 15 km de allí, en Nader City, en tanto, los partidarios de Mursi permanecían concentrados también para expresar su rechazo al derrocamiento y arresto del primer presidente de la joven democracia egipcia. Se temía una nueva jornada de violencia, como la del viernes pasado, en la que cerca de 30 manifestantes pro Mursi perdieron la vida en enfrentamientos contra las Fuerzas Armadas y sus seguidores.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero